Viejos

Angelines cree que desde que falta la señora, el señor anda más allá que acá. Ya no está a lo que tiene que estar. Deambula por la casa como un fantasma, arrastrando los pies como si su dolor pesara más que su propia existencia.

A los viudos -piensa- la vida les pesa más que a las viudas. Se vuelven inútiles. Menos mal que la tiene a ella.

Ha tenido que convencerle de que un día a la semana no era suficiente. Ahora además de los jueves se ocupa de la limpieza los martes.

Ese día aprovecha para guisar y dejarle comida para toda la semana. El pobre no sería nada sin su ayuda. Está segura de que moriría de hambre. A veces siente lástima.

Cree que el señor ya no riega. Toma decisiones sin sentido que prueban que chochea, si no ¿para qué iba a llamar a otra mujer para que limpiase el resto de la semana teniéndola a ella? Definitivamente está viejo.

Enrique cree que desde que murió Lola, Angelines no es la misma. Ya no está a lo que tiene que estar. Deambula por la casa como un espectro, arrastrando los pies como si su edad pesara más que su propia torpeza. A las viudas -piensa- la vida les empieza a pesar cuando se quedan solas y empiezan a depender de sí mismas.

Ha tenido que contratarla un día más a la semana y duplicarle la paga . Sabe que de otra forma no llegaría a final de mes. La pobre no sería nada sin su ayuda. Está seguro de que moriría de la pena de no saberse útil. Además cuenta con la ayuda de otra mujer, que viene a casa a escondidas a enmendar los destrozos de Angelines. Definitivamente está vieja.

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26 de enero de 2013 - 07:17 h