Córdoba muestra en el Kitchen Club de Madrid por qué su gastronomía atrae cada vez a más turistas

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Sentir y provocar experiencias que hagan descubrir un destino y retenerlo en la memoria. Ésta es la mejor forma de conocer un lugar y lo que durante la pasada noche se trasladó al centenar de críticos gastronómicos que asistió a la escuela de cocina Kitchen Club de Madrid. El reto era acercar Córdoba y su provincia a aquellos paladares que, o bien nunca las han saboreado, o bien tenían vagos recuerdos en la memoria.

El acto, promovido por Hostecor para la Diputación y el Ayuntamiento de Córdoba, pretendía ser una pequeña demostración de toda la gastronomía cordobesa que tantas alegrías ha dado a esta ciudad, que cuenta con siete Denominaciones de Origen. Pero no todo fue disfrutar a mesa puesta. Dos horas antes del showcooking, los asistentes han participado de una yimcana gastronómica compuesta por cinco productos -cinco experiencias-.

En el primer puesto, una cata a ciegas ha permitido dar a conocer el aceite de la Denominación de Origen Priego de Córdoba. Justo al lado, la chef Celia Jiménez ha ilustrado con las potencialidades de otro líquido de oro, el aceite de Baena. El vino y el vinagre de la Denominación de Origen de Moriles ha ocupado el tercer puesto mientras que en el cuarto, los participantes han tenido que retrotraerse a 50 años antes, cuando las batidoras era un electrodoméstico habitual en las casas y las famosas Thermomix todavía no tenían visos de existir. Con un mortero y los productos necesarios para hacer un salmorejo, los asistentes han tenido que demostrar su maña -algunos más que otros- para elaborar este producto cordobés.

En el quinto y último puesto, una pequeña sorpresa de cerdo ibérico de bellota esperaba a los participantes que, una vez finalizada la yimcana, ocuparon sus respectivos asientos para disfrutar de una cena cordobesa de la mano de los chefs Francisco López (del restaurante La Cuchara de San Lorenzo), Juan Luis Santiago (Garum 2.1), Francisco Javier Rodríguez (El Churrasco), Juan Pedro Secaduras (Casa Pepe de la Judería), Carmen María Sánchez (La Taberna de Almodóvar), Carlos Fernández (Karán Bistró), Antonio López (Tellus), Celia Jiménez (Celia Jiménez Restaurante), Matías Vega (Casa Matías), Francisco J. Cabello (Casa Pedro de Puente Gentil)

El dulce y el pan ha corrido ha cargo del repostero José Roldán, que ha realizado unas flores muy finas y que rememoraron al Mayo Cordobés. Una crema de chocolate con té árabe y una sopa de canela caramelizada hicieron el resto que, como era de esperar, sorprendió al público asistentes.

Para la delegada de Turismo de la Diputación de Córdoba, Inmaculada Silas, el objetivo de este evento ha sido el de “presentar a nuestra provincia como destino gastronómico, utilizando productos que vienen marcados por la calidad y la excelencia”. “Buscamos poner de manifiesto la riqueza de nuestra gastronomía más tradicional, potenciando sabores que sólo pueden ofrecerse con productos tan nuestros como nuestro aceite de oliva, nuestro Montilla-Moriles o nuestros jamones”, ha continuado. En un Fitur donde la gastronomía ha acentuado su importancia en el turismo, Silas ha asegurado que en la provincia es el factor clave que lleva a los turistas a visitar la provincia.

Por su parte, la delegada de Turismo, Isabel Albás, ha señalado que los críticos gastronómicos que la pasada noche saborearon Córdoba se convertirán “en embajadores de la gastronomía cordobesa”, en alusión a cómo influye la restauración a la hora de elegir un destino. Sobre la variedad de chefs ha comentado que “en otra ocasión” se elegirán otros aunque los que han participado en este showcooking son una muy buena representación de Córdoba y provincia.

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