Una vuelta con aroma a esperanza

Inicio de la pretemporada del Adesal | ÁLEX GALLEGOS

La Fuensanta aguarda a sus guerreras. Tras un ascenso un poco atípico después de la problemática que ha traído consigo el Covid-19, el Adesal retorna a los entrenamientos con vistas a un nuevo debut en la máxima categoría del balonmano femenino nacional. Las pupilas de Rafa Moreno lo tendrán complicado debido a que la plantilla no varía en exceso si la comparamos con la temporada pasada, pero la ilusión y las ganas de las chicas harán que igualen las fuerzas ante sus rivales más cercanos por conseguir la permanencia. Por ello, la entidad cordobesa ha vuelto a los entrenamientos con una sesión de reconocimiento para adaptarse a la climatología actual de Córdoba y amoldarse a una pista que llevan sin pisar desde el pasado mes de marzo. "Es una situación que ya vivimos hace ya seis años y nos quedamos con ese sin sabor de no mantener la categoría", explica su técnico, Rafa Moreno, antes de encarar el primer día de trabajo.

Aunque el objetivo es bastante duro, las chicas saben de la importancia que tiene competir en la Liga Guerreras Iberdrola. Para una profesional de este deporte es esencial realizar su trabajo entre las mejores y las fuensantinas harán lo propio en la máxima categoría del balonmano femenino. Asimismo, Córdoba ganará prestigio a nivel español debido a tener otro equipo en la élite de un deporte. "Es el momento de consolidar esta categoría y que la ciudad tenga una plaza segura en el balonmano nacional", afirma un Rafa Moreno que no pudo mantener la división en el pasado. "Es una situación que ya vivimos hace ya seis años y nos quedamos con ese sin sabor de no mantener este puesto", asegura. Por otro lado, la plantilla ha sufrido muy pocos cambios con respecto a la temporada pasada. "Hemos tenido cuatro bajas, dos de ellas por motivo de estudio ya que por juventud han tenido que marcharse fuera de casa" y "nos hemos reforzado con cuatro chicas, entre ellas una ex Adesal, que nos dará más calidad y experiencia", admite el técnico.

Actualmente en el fútbol varios equipos pelean por ascender de categoría, pero el coronavirus está haciendo que algunos encuentros deban ser suspendidos. Esto hace que los aficionados a este deporte se cuestionen quién tiene los suficientes méritos como para conseguir una plaza en una división superior si se diese el caso de que la competición se suspendiese. El caso del Adesal fue bien diferente. La segunda división del balonmano femenino nacional se dio por clausurada al principio de la pandemia y el conjunto cordobés se encontraba en primer lugar después de una campaña que fueron de menos a más, ocupando dicha plaza desde principios de febrero. Por ello, el conjunto de Rafa Moreno era merecedor de una plaza en la Liga Guerreras Iberdrola. "Estábamos deseando jugar e incluso estudiamos a los rivales en caso de que se jugase el play off por el ascenso", aunque "finalmente se quedó todo parado y conseguimos el ascenso", sin embargo "también creo que el equipo estaba capacitado para conseguirlo", asevera el entrenador.

Y la pretemporada ya está aquí. El conjunto cordobés abrirá su serie de partidos en la última semana de agosto frente al Bolaños, un clásico de la División de Honor Plata que le devolverá la visita el 6 de septiembre en La Fuensanta, partido que cerrará la preparación de las fuensantinas. Asimismo, el Adesal recibirá al Elche el próximo domingo 23, una semana antes de viajar hasta Madrid el día 29 para enfrentarse al Sanse. El penúltimo encuentro será finalmente ante el Pozuelo en la pista de Las Espartanas. Una fase que será costosa a nivel físico, pero que pondrá a tono a unas chicas que se jugarán la consolidación en la máxima categoría del balonmano nacional. La esperanza por bandera.

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