Vítores para Lourdes: “¡Campeona, campeona!”

Lourdes Mohedano ya está en Córdoba | TONI BLANCO
La gimnasta llega a Córdoba entre cánticos y el cariño de familiares, miembros del Liceo, aficionados y representantes institucionales en una calurosa bienvenida

La calma reina media hora antes de la cita. Viajeros van y vienen, desconocedores del instante que está por producirse. Poco a poco, pequeñas vestidas de azul comienzan a llegar. También familiares, representantes del Liceo y la representación institucional. A las diez y cuarenta y cinco de la mañana, todos aguardan junto a la escalera por la que ha de aparecer la protagonista. Suenan bocinas y las niñas, con caras marcadas por la ilusión, levantan aros. Otros dos jóvenes muestran una pancarta. El ruido es cada vez mayor, pero no termina de romper hasta que el tren se detiene y a lo lejos ella desciende. Lourdes Mohedano ya está en Córdoba. Nada más pisar el andén de la Estación Central (Adif) su característica sonrisa, amplia y llena de luz, refleja la felicidad que por dentro lleva. La dicha por el éxito obtenido y por el recibimiento que le regalan en su ciudad.

Los vítores resonaron hasta después de las once junto al tren. O más bien por encima del mismo, en una pasarela central en la que se reunieron en torno a dos centenares de personas. Entre ellos se encontraba el presidente del Instituto Municipal de Deportes, Antonio Rojas, su homóloga del Club Liceo, Marisol Lozano, la primera entrenadora de la protagonista, Lola Ruano, y por supuesto sus padres y todas las jóvenes componentes del conjunto en el que creciera la hoy medallista olímpica. Incluso se coló en la celebración Celia Villalobos, diputada por el PP, que buscó la salida tan rápido como pudo. La primera femenina de Córdoba. “¡Lourdes, Lourdes!”, cantaban todos los presentes mientras Mohedano, ofrecía su desbordante simpatía. “¡Campeona, campeona!”, expresaron todos cuantos querían disfrutar de la gimnasta a su llegada a la ciudad. Atrás quedó ya aquel domingo en el que la peñarriblense consiguió junto a sus compañeras de la selección nacional una plata histórica para España en Río 2016.

Arte, fuerza, pasión, embrujo y alegría. Cinco palabras en cinco aros olímpicos que lucían en la pancarta que dos niños alzaban. “Siempre orgullosos de nuestra… Lourdes Mohedano, guapa por dentro y por fuera. ¡Te queremos chica!”, era el lema que aparecía en ese pedazo de tela que en realidad era el reflejo escrito de lo que se vivía. Nada quedaba interiorizado. La emoción, la felicidad, la ilusión se dibujaban en cada mirada. Desde la de la propia deportista a todas las que en el Liceo ven a Lourdes Mohedano como un ejemplo a seguir. La gimnasta, que esta tarde volverá a recibir más reconocimientos, el primero de los oficiales que están preparados tanto en la capital como en su localidad natal, Peñarroya-Pueblonuevo, no desatendió a nadie. Repartió besos y abrazos por doquier, firmó todos los autógrafos que le solicitaron y posó para cuantas fotografías le pidieron. El reloj de la estación, de repente, se detuvo. Ya está aquí la primera medallista olímpica femenina con acento cordobés.

Etiquetas
stats