Los últimos experimentos antes de hacer las maletas

Pedro se lamenta. FOTO: MADERO CUBERO
El Córdoba de Esnáider cierra un ciclo perdiendo en Soria y el club abre un periodo de imprevisibles consecuencias para recomponer toda la estructura deportiva

Bueno, pues ya se ha terminado. El Córdoba despachó otra actuación plomiza, sin abandonar el estilo que agarró en los últimos meses y que le ha reportado unos resultados nefastos y una impresión irritante. Sus números bajo el mandato de Esnáider apestan. Lo de las “nueve hermosas finales” derivó en un chiste de pésimo gusto, que ha dejado finalmente al Córdoba en una posición delicadísima. Ha finalizado en el puesto décimocuarto, con 54 puntos, a doce del play off de ascenso -la meta fijada- y a siete del descenso, sólo dos más que el Mirandés, que salvó el pescuezo en la penúltima jornada venciendo precisamente en El Arcángel. Si esto dura tres partidos más, quién sabe dónde hubiera terminado este equipo que buscó un revulsivo para engancharse al tren de los aspirantes a Primera y ha terminado desmadejado, pidiendo la hora de un modo dramático. Ya se ha acabado y eso es lo mejor que puede decirse de un curso horrible, que debe preceder a una transformación radical. Se perdió -o se dejó ir, o se vendió- lo mejor que se tenía y ahora las circunstancias reclaman a gritos un giro.

Esnáider agitó la coctelera para buscar nuevos bríos con con una receta añeja. Colocó a Cristian en la banda derecha y a Alberto Aguilar como pareja de Armando en el centro de la zaga, con Caballero de nuevo en el medio supliendo al juvenil Miquel y el regreso de Pedro a la banda derecha. Arriba, por supuesto, Xisco. El mallorquín, uno de los pocos que ha sido capaz de rehabilitar su marca personal en medio del caótico final de temporada blanquiverde, fue la presencia más inquietante para la zaga numantina en un primer tiempo tirando a soporífero. El delantero provoca miedo con su sola presencia y atrae mucha atención de los adversarios. Sin embargo, Esnáider le dejó en la caseta en el intermedio para sacar a Enzo Rennella. Así transcurrieron las cosas en una cita amable, en la que se vieron algunas cositas vistosas más por la falta de tensión general y las tibias marcas que por una verdadera inspiración de un grupo de futbolistas que desgranaban sus últimos minutos de temporada.

Los de casa se dejaron ver algo más, pero tampoco demasiado. Saizar intervino a un tiro de Natalio, sacó de puños un libre indirecto dentro del área y contempló aliviado cómo un trallazo de Del Pino sacaba astillas del larguero en el último instante de la primera parte. Por parte blanquiverde, un tiro defectuoso de Xisco y un balón que no acertó a golpear Pedro tras una acción de López Silva fueron los momentos más calientes en el área de Herrerín. El extremo onubense del Córdoba evidenció sobre el césped de Los Pajaritos que tenía algo que celebrar. Su renovación por dos temporadas, sellada esta misma semana, le inyectó una dosis de entusiasmo de la que se aprovechó su equipo.

Esnáider dio entrada a Miquel para suplir a Cristian, en un intento de dar una nueva dimensión al juego de un Córdoba que permanecía poco activo y bastante previsible. Los escasos espectadores que acudieron al estadio soriano se mantenían muy entretenidos jaleando las acciones de uno de sus ídolos, el veterano Txomin Nagore, que se marcha del club a los 38 años. Y el Córdoba, viéndolas venir. Tratando de no pasar fatigas atrás y con poco que ofrecer delante. Saizar sacó una mano espectacular para desviar un balón al que le pegó con habilidad Bedoya.

Y el Córdoba, mientras tanto, a lo suyo. Con una formación experimental, en la que Alberto Aguilar se movía como lateral derecho y López Garai de central, Rennella arriba esperando que le cayera algún balón decente y las bandas cada vez más apagadas, el duelo transcurría con más amagos que hechos. Más incisivo, como correspondía a su condición de anfitrión, el Numancia. Saizar se ganó el jornal con una brillante estirada despué de un derechazo de Nieto. Para afrontar el último cuarto de hora, Esnáider tiró la casa por la ventana y dio entrada en el verde a Pauliño, que se adornó en algunas acciones y puso algo de picante a una tarde sosísima.

Cuando Esnáider ya amasaba la idea de poder cerrar su primer y único partido al frente del Córdoba sin recibir un gol, Nieto se inventó un derechazo que se coló por la derecha de un Saizar que ya había salvado unas cuantas. Uno a cero y hasta luego. Lo intentó Pauliño y después lo hizo López Garai. Pero nada. Como tantas otras veces. La Liga 12-13 queda atrás como un mal recuerdo y ahora comienza -continúa más bien- la desbandada blanquiverde.

FICHA TÉCNICA

NUMANCIA, 1: Herrerín; Isidoro, Regalón, Juanma, Bonilla; Nagore, Antonio Tomás (Nieto, 58'); Natalio (Juanjo, 81'), Bedoya, Del Pino; Pedro Martín (David Martín, 58').

CÓRDOBA, 0: Saizar; Cristian (Miquel, 54'), Armando, Alberto Aguilar, Dubarbier; López Garai, Abel, Caballero (Pauliño, 74'); Pedro, López Silva; Xisco (Rennella, 46').

ÁRBITRO: David Medié Jiménez (Comité Catalán). Amonestó a los locales Nagore y Nieto.

GOL: 1-0 (84') Miguel Ángel Nieto.

INCIDENCIAS: Partido de la última jornada de la temporada 2012-13, disputado en Los Pajaritos ante poco menos de 2.500 espectadores. Se rindió un homenaje al jugador Nagore, que deja el club a los 38 años después de nueve temporadas de rojillo.

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