Y de repente, Alfaro

Alfaro celebra su gol ante el Oviedo | MADERO CUBERO

A simple vista bien pareciera que su participación acumulada es mínima este curso. Quizá pueda resultar sencillo caer en el error debido a que, a grandes rasgos, no jugó un papel importante dentro del equipo. Sin embargo, lo cierto es que acumula una nada desdeñable cantidad de puntos y que es un futbolista decisivo casi siempre que ve puerta. Se trata de Alejandro Alfaro, que después de una fase complicada y de una campaña más que discreta en términos globales, atraviesa un momento dulce con un Córdoba al que llegó de la mano de José Luis Oltra. El atacante encadena cuatro choques con presencia, en mayor o menor medida, en el terreno de juego y otros dos con un oportuno olfato goleador. Precisamente su penúltimo tanto, el que logró en la visita al Cádiz, supuso la suma de un, a la postre, valioso punto para los de Luis Miguel Carrión en su camino final hacia la salvación.

El futbolista de Palma del Condado inició la temporada como una de las piezas clave en los esquemas de José Luis Oltra. En ese tramo primero del campeonato consiguió dos de sus dianas. El estreno como anotador llegó en la jornada inaugural con un gol que sirvió al Córdoba para lograr el triunfo. Idéntico valor tuvo el que marcó en la sexta fecha de la Liga en Alcorcón. Dos tantos y seis puntos, ahí es nada. Sus prestaciones decrecieron poco a poco y del mismo modo comenzó a perder presencia en el equipo. Primero lo hizo en el once y después con participaciones cada vez más testimoniales e incluso inexistentes en algunos momentos tras la destitución de su gran valedor, Oltra. En una de esas salidas desde el banquillo se erigió en protagonista ante el cuadro alfarero en el duelo de segunda vuelta en El Arcángel. Marcó y dio otros tres puntos al conjunto blanquiverde. Tres goles y nueve puntos, suma y sigue.

Ya en la jornada 33, tras una fase en la que recuperó sin éxito la titularidad y después de verse sin minutos en el anterior partido, volvió a ver puerta. Fue ésa una de las dos veces en las que su gol no fue decisivo. Entonces desapareció una vez más de los planes del cuadro califal hasta aparecer como falso nueve en Getafe, donde no tuvo el mejor de los días. Aun así, tras gozar de su oportunidad en tierras madrileñas, siguió con presencia, aunque mínima, en el equipo tanto ante el Reus como en Cádiz. Fue precisamente en el Ramón de Carranza donde anotó otra diana importante: su gol valió en esta ocasión para añadir otro punto al casillero del Córdoba. Cuatro goles y diez puntos.

El último tanto lo consiguió el onubense este domingo ante el Oviedo. No resultó determinante, pero sí tuvo un peso dentro del partido: fue el 3-0 y acabó por sentenciar a los asturianos, que instantes antes se topó con Kieszek en un penalti. Son seis goles y sólo uno no sirvió para nada, mientras que cuatro fueron decisivos. Esos son los encuentros que acumula con participación, con los dos últimos con la satisfacción de batir al guardameta rival. Y de repente, Alfaro.

Etiquetas
stats