El hito múltiple de Fátima Gálvez

Fátima Gálvez, en Tokio

El día después todavía resuenan los ecos del triunfo. Resulta lógico pues la victoria no es una cualquiera -ninguna lo es, pero algunas tienen mayor calado-. La posibilidad de proclamarse campeón en unos Juegos Olímpicos no se tiene con frecuencia. Y menos aún en una prueba novedosa pese a ser de una disciplina añeja. Por si fuera poco, su oro es el primero que celebra todo un país en la edición de turno, que en esta ocasión es de la Tokio 2020 -que por la pandemia se desarrolla en 2021, dato para los anales-. Son sólo unos de los diversos detalles relevantes que deja, para la posteridad pero ya desde el sábado, la medalla de Fátima Gálvez, junto con Alberto Fernández, en Japón. Una presea que supone un hito múltiple por parte de la cordobesa, cuyo papel como referente en foso olímpico es definitivamente indudable e indiscutible.

Primer oro de España en Tokio 2020

Los amantes del deporte en España estuvieron muy cerca gracias a Adriana Cerezo, una madrileña de 17 años que irrumpió en Tokio como una fuerza portentosa de la naturaleza. También se aproximó gracias a la incombustible Maialen Chourraut, madre con 41 años cuya leyenda se engrandece sobremanera. A las dos se les escapó por muy poco, a la primera en taekwondo y a la segunda en slalom -piragüismo en aguas bravas-. Hubo que esperar al octavo día de Juegos para que el país pudiera festejar al fin una medalla de oro -de plata fue para las dos anteriores-. La firmó Fátima Gálvez, de la mano de Alberto Fernández. Así, la tiradora de Baena no sólo entra de lleno en el palmarés con metal -pues ya tenía dos diplomas- de las Olimpiadas sino que deja el recuerdo para el futuro como “el primer oro de”.

Primera medalla española de tiro desde Atenas 2004

Además de ser el primer oro de la delegación nacional en Japón fue también el primer trofeo de la disciplina después de casi dos décadas. Porque España no celebraba una subida al podio en tiro desde Atenas 2004. Entonces, María Quintanal se colgó la plata en la misma modalidad, y esto es foso olímpico pero no en formato de equipo mixto -y éste es otro apartado en este relato-. La propia Fátima Gálvez estuvo próxima a cerrar ese tiempo de espera hasta en dos ocasiones. Sobre todo, acarició el bronce en Río de Janeiro 2016. Pero en el último suspiro se esfumó su sueño. Acabó cuarta, como si fuera poca cosa, después de ser quinta en Londres 2012. Su compañero en el triunfo en Tokio, Alberto Fernández, tampoco lo consiguió desde Pekín 2008. Hasta ahora.

Primer oro en la prueba de equipo mixto, de estreno

Fátima Gálvez llegaba a Tokio 2020 con un sueño. Era mucho más un anhelo después de los fallidos intentos -suena peor de lo que fue la realidad- en Londres 2012 y Río de Janeiro 2016. No era otro que, claro está, colgarse una medalla en unos Juegos. Y la oportunidad se tornó frustración el jueves en la competición individual. Mismo destino sufrió, aunque con mejor resultado, el madrileño Alberto Fernández. Sin embargo, esta cita, la que pasa a la posteridad como “de la pandemia”, ofrecía otra esperanza tanto a la deportista de Baena como a su compañero. Por primera vez se disputaba un torneo de equipo mixto en tiro -en foso olímpico y las otras modalidades-. Y ahí aparecieron ellos para hacerse con el primer oro de la historia. Nadie antes se proclamó campeón en este formato porque estaba de estreno. Se dice pronto.

Primer oro femenino de Córdoba en unos Juegos Olímpicos

Ya en clave cordobesa, el éxito de Fátima Gálvez también tiene un significado enorme. Ojo al dato, que diría aquel. La deportista de Baena obtuvo en Tokio el primer oro con sello femenino de la provincia en unos Juegos. Este hito lo alcanzó sólo una edición después de recibir la primera presea de una mujer en una cita olímpica. Fue la lograda por Lourdes Mohedano y el Spanish Group, la selección española de gimnasia rítmica, en Río de Janeiro 2016. La gimnasta de Peñarroya-Pueblonuevo estuvo muy próxima del primer cajón del podio, pero no pudo subir a él. Lo mereció, como sus compañeras, y tuvo que conformarse -es un decir- con la plata. De esta forma, la tiradora marca otra hazaña para Córdoba, que disfruta de la consecución de al menos un metal de forma ininterrumpida desde Barcelona 1992 -y llega el cierre de la narración-.

Primer oro cordobés desde Barcelona 1992

Tiene la provincia un idilio con los Juegos Olímpicos, en los que tiene presencia desde hace casi un siglo. Y que dure, es lo que mantienen los apasionados del deporte en la capital y demás municipios. Ésta es la octava edición consecutiva en la que festeja la obtención de una medalla. Fátima Gálvez, cuando parecía que terminaría el romance, hizo posible que continúe. Aunque consiguió mucho más. La deportista de Baena dio a Córdoba su primer oro desde Barcelona 1992. En la inolvidable cita en España tuvo su inicio este particular amor y sucedió de la mano de Rafa Berges. Al igual que esta vez, compartió primer cajón de podio. En su caso con muchas más personas pues triunfó con la selección española de fútbol. Porque el que fuera lateral formó parte de la tan recordada Quinta de Cobi. Terminó la espera por el principal trofeo.

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1 de agosto de 2021 - 05:20 h