Nombres, nombres y más nombres para el Córdoba CF

Esnáider bebe agua durante el Córdoba-Mirandés. FOTO: MADERO CUBERO
La promesa de una reconstrucción total, que puede afectar a Esnáider, es el eje argumental del discurso de González para evitar que la afición se desenganche del proyecto

Todo está sucediendo en el Córdoba tal y como se podía prever. Falta un partido más, en Soria ante el Numancia, pero a nadie parece importarle. El club ha puesto el foco sobre el B, para el que se van a fletar autocares con destino a Los Cármenes. Y de los otros sólo se espera que despachen su última jornada y dejen de incordiar. Así de claro y así de triste. El amor se ha roto. Todo se ajusta al guión. Después del desastre han llegado el reconocimiento -con esas dosis de autocrítica que tanto se reclaman desde algunos foros- y la promesa de un plan de acción total. Lo que se viene llamando tópicamente una revolución. “Pido perdón a los aficionados del Córdoba por este final de temporada”, ha declarado el presidente en Radio Nacional. El club ha comprobado que la afición -su clientela- activa los resortes de la ilusión cuando le mencionan la posibilidad de romper la baraja y poner los contadores a cero. Y ha cogido esa veta para trabajar en la reconstrucción de un idilio enturbiado.

El pasado fin de semana resultó dolorosamente revelador. Con más público acudiendo para presenciar el emotivo partido del filial de Tercera -que venció al Castellón y ahora se cruza con el Granada B en pos del ascenso a la división de bronce- que al primer equipo, que se arrastró por el césped ante el Mirandés en su despedida de curso en El Arcángel, quedó patente y certificado que: a) el efecto revulsivo de Esnáider en el banquillo ha sido nulo y b) la plantilla carece a día de hoy de unos niveles mínimos de competitividad y compromiso. “Lo mejor es que se acaba ya”, declaró el técnico argentino ante los medios tras la jornada 41. Ciertamente, es lo más positivo de la temporada. Si dura dos citas más, posiblemente el Córdoba acabaría hundido en los puestos de descenso. Con la figura de Esnáider en entredicho, aplastada por el inapelable peso de los resultados -7 puntos sobre 24-, y el plantel en plena desbandada, Carlos González se despachó a gusto en Radio Nacional de España a propósito del “error” del cambio de entrenador, al tiempo que insistió en su afán por reconducir la situación por un camino distinto. Y, en efecto, todos los mecanismos típicos se han activado.

En las últimas horas no ha habido medio de comunicación que no haya puesto en la palestra un nombre como futurible del Córdoba. El listado de posibles fichajes ha sido un bombardeo masivo. Seguramente Esnáider no tendrá constancia de alguno de estos movimientos, o de ninguno. Igual que cuando se produjo la catarata de informaciones sobre la contratación de un director deportivo. O se abrió el abanico de entrenadores -una entrevista a Anquela en Diario Córdoba resultó incendiaria- preparados para suplir al ex del Real Madrid, Zaragoza, Atlético, Juventus o Espanyol. Parece que la táctica de dejar en la estacada a Esnáider ha entrado en su fase definitiva. No se extrañen si ven aparecer próximamente en algún medio, o en los propios del club, alguna encuesta sobre la idoneidad de mantener a Esnáider al frente del nuevo proyecto blanquiverde. Lo dicen los resultados y la voz del pueblo. El platense está acorralado.

Mientras el personal sigue trabajando en medio de un ambiente enrarecido, contando las horas para hacer las maletas, nombres, nombres y más nombres se han puesto sobre la mesa como posibles integrantes del ese “equipo top” que auguró González en la misma conferencia de prensa que le sirvió para exhibir públicamente su respaldo a Esnáider. Con Fede Vico en la rampa de salida con destino al Anderlecht belga, que presenta la mejor propuesta económica tanto para el club como para el joven internacional cordobés -en torno a 1'5 millones de euros- y estandartes recientes como López Garai (destino: Sporting de Gijón) o Alberto García (lo vuelve a querer el Rayo de Paco Jémez) prestos al adiós, el aluvión de contactos y ofrecimientos ha sido espectacular. Los defensas Crespo (ex sevillista, del Bolonia) y Borja Gómez (Granada) son los desvelados por El Día de Córdoba, mientras que Diario Córdoba apunta a Matilla (Murcia), por el que ya estuvo interesado el Córdoba el pasado verano como cedido por el Betis, además del también bético Ezequiel (cedido este curso al Friburgo alemán), y los centrales Leandro Cabrera y Pulido, ambos del Atlético de Madrid, a quien según este rotativo se ha solicitado el préstamo. El digital Cordobadeporte.com apuesta por el interior zurdo Miguel García (cedido por el Granada al Huesca). El nombre de Toché, que pretende volver de Grecia después de dos campañas notables en el Cartagena, también fue colocado en la órbita blanquiverde. Esto es lo que espera. Podríamos decir que en los últimos cuarenta años no se ha visto nada igual, pero sería mentira.

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