León y el campo de batalla del Córdoba

Jesús León sale en su coche de El Arcángel tras la reunión del consejo de administración | MADERO CUBERO

Jesús León da otro volantazo en el Córdoba. ¿El último? Quién sabe. La purga en el consejo de administración, que ha experimentado cambios drásticos después de una sorprendente y polémica reunión este martes, representa el enésimo remedio del empresario montoreño para enderezar el rumbo del club en lo deportivo, en lo económico y en lo social. En el primer aspecto es, paradójicamente, donde hay mejores sensaciones a pesar de que el club rumia un descenso a Segunda B después de doce años dentro del mapa del fútbol profesional.

La confección de una plantilla interesante y la llegada del veterano entrenador Enrique Martín incentivaron el decaído ánimo de la hinchada, que debe hacer verdaderos esfuerzos para ilusionarse. Porque, más allá de las expectativas deportivas y el mensaje seductor del técnico, están sobre la mesa dos realidades: la situación económica es desesperada y la afición se hace preguntas incómodas a propósito del peculiar modo del mandatario blanquiverde de liderar el proyecto del club.

A falta de 12 días para el arranque del campeonato oficial en el grupo IV de la Segunda B, el Córdoba tiene a sus jugadores y al entrenador sin inscribir por el bloqueo de sus derechos federativos. Un escenario disparatado, que no casa con las manifestaciones de León -ingresos de récord, dijo hace poco más de un mes- y que trae al recuerdo el verano más funesto para el Córdoba, que fue el del 2018. Un año después, una categoría más abajo, las apreturas económicas y la caza de brujas siguen dibujando el día a día entre los muros de El Arcángel.

La prioridad: desbloquear los derechos federativos

El Córdoba sigue sin satisfacer por completo la deuda que mantiene con los cuerpos técnicos de José Ramón Sandoval y Curro Torres, entrenadores a los que despidió la pasada campaña y con los que alcanzó acuerdos de pago que no ha cumplido. En los últimos días fue ingresando cantidades que no cubren en su totalidad el montante económico que le pondría al día. Faltan unos cien mil euros, a los que hay que añadir el pago de algo más de setenta mil a la empresa Viaport por el caso del 'Elefante Cósmico', una obra de arte que sirvió como garantía de pago dentro de una operación de venta de derechos del jugador Sebas Moyano hace unos años. Es clave ponerse al día cuanto antes. Si el Córdoba no paga, no puede inscribir. Si no tiene jugadores, acabaría expulsado de la competición y sancionado. Una hecatombe. Las dificultades para el pago están estrechamente ligadas al embargo de las cuentas por la deuda con Oliver.

El horizonte: guerra contra González... y el embargo de Oliver

A partir de septiembre se iniciará la guerra en los tribunales entre Jesús León y Carlos González. A día de hoy, todos los puentes parecen definitivamente rotos entre ambos. Los dos empresarios dirimirán la propiedad del Córdoba en el escenario judicial tras el impago de los 4'5 millones que Aglomerados (León) le debe a Azaveco (León) a cuenta de la adquisición del paquete accionarial en enero de 2018. León no quiere pagar y tratará de buscar argumentos -o, al menos, ganar tiempo para que se produzca una situación más favorable- marchando al ataque contra González, cuya pretensión es cobrar y no volver al Córdoba.

Un actor principal en la crisis del Córdoba es Luis Oliver, que a través de su empresa Bitton Sport puso una demanda de embargo al club blanquiverde para poder cobrar la cantidad de 1'8 millones por los servicios prestados junto a su equipo de colaboradores antes de su cese en verano de 2018. Al no haber satisfecho el club esa cifra, todos sus ingresos -patrocinadores, socios, traspasos, ayudas al descenso...- irán destinados a sufragar la deuda con Bitton. Esa reclamación se realiza al Córdoba; aparte, están los préstamos realizados a empresas de León para la adquisición de la sociedad a Azaveco.

El fondo: credibilidad bajo mínimos y disidencia creciente

A Jesús León se le han quedado las reservas de crédito en límites mínimos. La afición le recriminó su gestión en el partido de presentación ante el Rayo Vallecano y numerosos colectivos, desde las peñas a los accionistas de Minoritarios CCF, le reclaman de modo claro que se marche de la entidad para "no hacer más daño".

El montoreño es destinatario de duros reproches por parte de todos los sectores del cordobesismo, que le acusan de llevar a cabo una gestión inasumible. El último comunicado del club, tras no haber pagado el 31 de julio a González, provocó una andanada de críticas por parte de Minoritarios. "Nos parece totalmente deleznable mentir pública y deliberadamente en un asunto de tal gravedad, que pone en peligro la participación del CCF en la competición en el Grupo IV de la Segunda División B española", dice el colectivo, que señala que desea "conocer exactamente qué posición ocupa legalmente en el Córdoba CF Aglomerados Córdoba SL, propiedad del señor presidente, tras el impago de la cantidad adeudada al anterior máximo accionista".

El nuevo aliado: Enrique Rodríguez Zarza, un abogado de combate

Enrique Rodríguez Zarza, que suple a Juan Ramón Berdugo como secretario del consejo de administración, es quien ha preparado la querella de León contra González bajo acusaciones de administración desleal, apropiación indebida y corrupción entre particulares. El nuevo secretario será el encargado de gestionar el requerimiento de una junta extraordinaria de accionistas que realizó Carlos González y que fue recogido el lunes.

Enrique Rodríguez Zarza es un abogado granadino que ya estuvo vinculado al Córdoba durante el periodo en el que un grupo italiano encabezado por Pietro Lo Mónaco y Alessandro Gaucci quiso adquirir las acciones del Córdoba, por entonces propiedad de Prasa, en 2011 antes de la llegada de Carlos González.

En apariencia, la estructura del consejo cordobesista apenas se ha alterado. Solo ha entrado Zarza por Berdugo. Sin embargo, el nuevo miembro acaparará un poder importante y será el ariete de León para abordar sus desafíos con García Amado y Magdalena Entrenas como elementos decorativos en el consejo, ya sin funciones ejecutivas y virtualmente fuera de él a falta de ratificación en junta. Manolo Garrido, en representación de los futbolistas veteranos, y Francisco López, hombre de confianza del empresario montoreño en Grucal, completan el grupo.

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