León, al ataque: “Que me chille el que quiera”

Jesús León, en la rueda de prensa en El Arcángel | ÁLEX GALLEGOS

Jesús León marcó terreno. En una comparecencia tensa, el presidente y máximo accionista del Córdoba desplegó en la sala de prensa de El Arcángel todo su arsenal dialéctico -incluyendo gruesos calificativos y puyas envenenadas- para defenderse de lo que entiende como algo parecido a una conspiración de “personas con intereses” que pretenden sacarle de una posición de mando que ocupará “hasta el 30 junio”. “Eso lo puedo asegurar; a partir de esa fecha, quién sabe”, dijo, apostillando que eso sería siempre y cuando no apareciera antes una oferta de compra por el club que “no hubiera que pensarla siquiera”. Eso no ha sucedido aún. Y la del grupo ucraniano que se interesó, según desveló el diario ABC, no está en ese rango.

“Ni siquiera llegó a plantearse”, dijo el empresario, aunque se han publicado documentos de un preacuerdo. “No se cumplieron las condiciones y ya está, se quedó ahí”, ha declarado León, admitiendo que “seguramente” pecó “de torpe o de ingenuo”, aunque no se arrepiente porque “me estoy matando para arreglar esto y me iré a Ucrania, a la India, a Laos o a Camboya si es necesario” para salvar al Córdoba. Porque eso sí lo tiene claro. “Lo digo aquí hoy, 18 de diciembre: el Córdoba se va a salvar”, sentenció.

El presidente comenzó su comparecencia -que llegó en una convocatoria urgente ante los medios por diversas informaciones difundidas a propósito de la venta del club y un supuesto pago de cantidades del club a una cuenta particular- con un deseo. “Mi intención es proteger al equipo. Yo saldré cinco minutos antes al palco y ahí estaré para el que me quiera chillar o me quiera mostrar animadversión. Allí estaré para aguantarlo y que me chille el que quiera”, ha dicho. “Nadie va a impedir mi amor por el Córdoba. Esto es cuestión de los presidentes y los presidentes pasan. Me iré o no, pero hay tantos intereses en el mundo del fútbol que todo vale. A mí que me chillen, que me griten, que me llamen de todo, pero cuando pite el árbitro que se dedique la gente a pensar en el equipo. Muchos están consiguiendo lo que quieren, pero aquí estoy yo para aguantar”, expresó antes de entrar en su versión sobre el affaire ucraniano.

“Yo viajo a Ucrania por intermediación de un agente de futbolistas que me dijo que viajaba para la venta de jugadores. Me dijeron que había interés de un grupo inversor y que la operación estaba hecha. Tomé la decisión de ir a Ucrania y allí estuve reunido no más de tres horas. Cuando se está hablando de eso, se desencadena la compra del club. Lo que ponen encima de la mesa es una propuesta que no la paro. A lo mejor fui torpe y no lo hice”, ha relatado León. “Yo valoro lo que me han dicho y no fructifica. Y no hay nada más”, ha indicado. “El que no entienda las connotaciones del fútbol es que le falta aprender mucho de esto todavía. Estamos en un negocio muy bonito, de muchas emociones, donde hay muchos intereses”, ha expresado, para de inmediato reivindicar su papel como salvador del equipo.

“Hay gente que no se ha enterado de cómo vengo de Montoro para comprar el Córdoba. Soy el único que ha tenido cojones de comprar el Córdoba y lo he salvado yo, y muchos de los que hay buscando sus intereses no han puesto el dinero. ¿Quién coño me ha prestado a mí? Que Del Nido va a comprar, que el otro va a comprar... Pero ¿esto qué es?”, reflexionó en tono airado. “Nervioso no estoy”, recalcó por si quedaban dudas. “No tengo nada que esconder”, agregó.

Sobre un documento -un extracto bancario- difundido en el que aparece un traspaso de un millón de euros entre dos cuentas con León como titular, el presidente ha dicho que esas insinuaciones sobre una mala gestión no las va a “tolerar” y anunció que las ha puesto en manos de sus servicios jurídicos. “El  documento es falso, falso, falso. Se va a hacer un rastreo entre todas las personas que han difundido ese documento y tendrán que ir al juzgado. Puedo equivocarme en lo de Guardiola, pero corrupto no soy. Y el que me llame eso se va a ver en el juzgado conmigo. Irán los que me lo han mandado, los que lo han difundido… todos”, ha dicho.

“El club es mío. ¿Voy a ser yo tan idiota de mandarme dinero a una cuenta mía personal? Como tenemos una junta de accionistas el día 10 será el momento de dar explicaciones a todo el mundo. Y a partir de decirlo en la junta de accionistas se facilitará a la prensa toda la documentación. Se habla de trasvase como si esto fuera una broma. Vale ya. Yo tengo familia, tengo tres hijos y mato por ellos. Esto es intolerable. Me parece que hablan sin saber, solo por desestabilizar porque el tieso de Montoro ha comprado el club. Hay gente con nombres y apellidos en esta ciudad y otros de fuera de la ciudad”, ha declarado el presidente blanquiverde, que ha recalcado que “el que tenía que haberlo comprado [el club] con dos cojones que lo hubiera hecho; viven toda la puta vida de criticar y de pegar el mangazo en el club”.

“Uno tiene intereses porque querrá cobrar, otro porque trincaba del club y ya no trinca, otro porque tiene comisión en una venta... todo por el puto interés. Yo lo que no quiero es romper la identidad del club. Que venga el que quiera venir, que veréis que bien lo vais a pasar todos”, insistió León, que no quiso poner nombre y apellidos a quienes le están sometiendo a esa cacería. “Cada uno tiene su propio interés. Como no sé quién habla con quién, pues no te puedo contestar con más claridad”, dijo cuando se le interrogó desde la trinchera mediática sobre la identidad de sus detractores.

“Yo tengo mis limitaciones porque soy el tieso de Montoro y si viene alguien que mete 15 millones en el club, pues le abro las puertas. ¿Que yo tengo un sueldo? Pues sí, pero llevo desde julio sin cobrar. A ver si pensáis que no estamos boyantes y yo cobro”, dijo, insistiendo en que el Córdoba “no está en venta” pese a que hace apenas horas estuvo negociando una operación frustrada finalmente, pero que “era para pensarla”. “Para mí no es una contradicción. En los próximos seis meses, el presidente y dueño del club voy a ser yo. Si mañana me llega un loco y me dice que me compra el club en 50 millones, pues ni me lo pienso”, espetó.

“Me han llegado muchas preguntas por el club en el último mes, menos de Del Nido. Y jamás he cenado con chinos. Pero hay otros que se han presentado y me han preguntado. Y de todos los que supuestamente se han interesado, ni una oferta en firme. La ucraniana no ha sido ni oferta, ha sido producto de estar allí hablando por un posible traspaso de jugadores”, ha concluido sobre el asunto de la posible venta de un Córdoba que este sábado disputará su último partido del año en El Arcángel ante Las Palmas.

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