Épico, sufrido, merecido: ¡El Bujalance vuelve a ser de bronce!

Jugadores del Bujalance antes del duelo con el Alcalá | BUJALANCE FS

Resulta difícil la elección de un calificativo. Muchos son los que se pueden utilizar en esta ocasión. Épico, sufrido, merecido son algunos de los que vienen que ni pintados. Porque el Bujalance cerró una suerte de hazaña dadas las circunstancias del partido. También porque para ello derramó sudor y sangre -esto último sólo metafóricamente- para hacerse con el triunfo. Y por último porque su temporada antes de la suspensión por la pandemia de Covid-19 requería una recompensa tal como la que obtuvo. Sea como fuere el conjunto rojillo, un histórico del fútbol sala cordobés y andaluz, recuperó parte de la categoría perdida durante la última década. Todavía no está en Segunda -o División de Plata como era antaño-, una división en la que vivió una etapa gloriosa pero al menos está en Segunda B. Así es después de vencer al Alcalá de Guadaíra en el único duelo del play off exprés ideado por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que terminó con empate a tres y con equilibrio a cinco tras la prórroga. La felicidad no se desbordó hasta después de la tanda de penaltis.

El conjunto rojillo saltó a la pista decidido a llevar la iniciativa del duelo. Lo consiguió en cierto modo y fue gracias a su presión en pista contraria. Sin embargo, fue el Alcalá el que dio el primer aviso. Manu Fernández disparó ante Zafra que detuvo. El portero de los rojillos quizá no intuía en ese momento que terminaría por ser el protagonista de su equipo. No en vano, intervino en no pocas ocasiones para evitar los tantos del rival. La respuesta cordobesa la ofreció Pedro Catiti, que de tacón al recoger un tiro lejano de Penalba no logró batir a Miguel. A partir de ahí, los sevillanos se deshicieron poco a poco del dominio local -que lo fue- y el choque entró en una fase de elevadísimo ritmo. Comenzaba un duelo a ida y vuelta en el que los visitantes procuraron avanzar en el uso de su mejor arma: la contra.

Fue entonces cuando Zafra se erigió con cada nueva acción en el salvador del cuadro de Fermín Hidalgo. Despejó ante Colomera por dos veces y ante Nando después en distintas oportunidades. Mientras, el Bujalance trataba de al menos equilibrar de nuevo la balanza en cuanto al juego. Los intentos fueron menos peligrosos por su parte, con Pingu y Catiti que no conseguían superar a Miguel. Antoñito y Penalba también vieron puerta pero no al 100%. Con el empate a cero aún en el marcador, el Alcalá se cargó de faltas y en el 11 sufrió su primer doble penalti, que marró Antoñito. El jugador tuvo opción de desquitarse acto seguido y adelantó a los rojillos, que pudieron incrementar su ventaja de nuevo desde el doble penalti. Pero otra vez falló el conjunto cordobés, con golpeo de Penalba al palo.

La escuadra rojilla perdonó y lo pagó caro pues el Alcalá se vino arriba después de unos instantes grogui. Después de tener el empate en sus botas no falló a la siguiente Kako, que devolvió la igualdad al tanteador en el minuto 16. El gol hizo que las tornas cambiaran y el conjunto sevillano se puso por delante en cuestión de segundos con un tanto de Nando. Fue tras una contra que abrió un capítulo de varias salidas rápidas que por suerte salvó Zafra o acabaron en nada por indefinición de los visitantes, que incluso contaron con un doble penalti. Pero Jorge, igual que les sucedió a Antoñito y Penalba, erró en el disparo. Así, al descanso se llegó con un 1-2 en el electrónico y la sensación de que el Bujalance necesitaba resetear.

Tras el paso por vestuarios el Bujalance intentó recuperar el control del encuentro, ya que durante gran parte del primer tiempo fue el Alcalá el que manejó el ritmo. El duelo decreció en velocidad pero no en intensidad, lo que dificultó que el cuadro rojillo diera con la portería rival. El equipo de Víctor Vizuete estaba bien cerrado atrás y hasta el 24 no terminó de avisar el de Fermín Hidalgo. Antoñito tuvo el empate por dos veces en segundos, con un córner de por medio. Mientras, el conjunto sevillano procuró dar otro disgusto a la contra. Al paso por el 25 Antoñito pudo al fin enviar el balón al fondo de las redes. Con el empate a dos otro duelo arrancaba. Eso sí, ambas escuadras se aseguraron en labores defensivas. El respeto era máximo ya. Mientras, el choque dejó una grave lesión de Jorge, por los panaderos.

Una vez superado el corte de juego los rojillos rozaron el 3-2, que evitó Miguel. El portero salvó ante Pingu. El parón afectó al Alcalá, que vio cómo el Bujalance insistía en ataque. Iniciada esta dinámica el guardameta visitante se convirtió en protagonista con paradas como la que cerró ante Antoñito. Flores, poco después, tuvo su ocasión de devolver la ventaja al equipo de Fermín Hidalgo. Aun así, había que mantener la concentración al máximo, lo que recordó el cuadro sevillano con una magnífica opción de Álex. De nuevo apareció Zafra. El autor de los goles locales pudo serlo también del tercero pero siguió sin dar con las redes. En ese instante pareció abrirse otra vez la contienda con otra colección de idas y venidas, si bien fueron los cordobeses los que estaban más cerca de ponerse por delante. Sin embargo, se topaban una y otra vez con el cancerbero y Montero. Este último tuvo que retirarse también por lesión. Ocurrió justo antes de que Antoñito obtuviera premio y anotara otra vez. El tanto, a falta de algo más de dos minutos, llevó a Víctor Vizuete a utilizar el portero jugador.

La emoción creció en la recta final del encuentro. Porque a uno y medio del cierre del tiempo reglamentario el Alcalá equilibró la balanza. Una recuperación de Kako terminó con gol de Tortu, precisamente cuando el cuadro sevillano jugaba de cuatro otra vez. La calma de los últimos segundos, cuando parecía que ninguno iba a arriesgar, la pudo romper Kako. En ese momento ya estaba de vuelta Jorge, cuya lesión por suerte no revistió mayor gravedad. Aunque el jugador panadero sufrió otro contratiempo con un golpe por el que llegó a acusar falta de respiración. El susto para el Bujalance se dio al ver Penalba la segunda amarilla. Pero fue una confusión y esa tarjeta era en realidad para el propio Jorge, por parte de los visitantes. El caso es que tocó prórroga.

Prórroga vibrante, penaltis y fiesta

Arrancó el tiempo extra con los dos equipos a la búsqueda del gol que diera el triunfo y por ende el ascenso. Aunque lo intentó el Bujalance fue el Alcalá el que golpeó. Kako, otra vez él, sirvió un buen balón a Nene que batió a Zafra. Con el 3-4 en el electrónico, Fermín Hidalgo optó por el juego de cinco. Los rojillos procuraron rehacerse y gozaron de una oportunidad para igualar pero Flores no conectó con el esférico. Después, el casi omnipresente Kako buscó la sentencia, que no dictó por muy poco. Sí lo hizo unos segundos después Tortu con un disparo desde su propia pista al aprovechar la situación de portero jugador del rival. Todo se ponía cuesta arriba para los cordobeses de cara a la segunda parte de la prórroga.

Realmente controvertido fue el comienzo de los últimos tres minutos. El Bujalance sacó de centro y sin embargo el tiempo no empezó a correr, por lo que los árbitros detuvieron el choque. La decisión de los colegiados resultó extraña: llevaron el crono al momento en que se suponía se paró el juego pero el balón hubo de ganarse a bote neutral. Los sevillanos se lo cedieron al cuadro rojillo, que con portero jugador no logró batir a Miguel pese a su insistencia. Sí lo consiguieron los de Fermín Hidalgo tras una falta por tardanza a la hora de mover la pelota por parte del portero visitante. Anotó Flores y por delante quedaban poco menos de dos minutos. El zarpazo dejó tocados a los panaderos, que vieron cómo Antoñito, con su cuarto gol de la noche, empataba. Después el guardameta alcalareño salvó a los suyos por dos veces y finalmente hubo que recurrir a la tanda de penaltis.

Correspondió a Nando, del Alcalá, arrancar la muerte súbita. Su lanzamiento no fue malo pero no lo suficientemente bueno como para superar a Zafra, que detuvo. Con la tanda en manos del Bujalance decidió lanzar Catiti, que se topó con el guardameta. En ese momento todo estaba igualado de nuevo y unos segundos después parecía que ninguno de los dos equipos quiera el ascenso pues Kako mandó fuera. Así, el primero de los aciertos tuvo la firma de Flores. Todo dependía, en cierto modo, del tercero de los disparos del conjunto sevillano. Éste, con tiro de Nene, acabo con el balón fuera y el conjunto rojillo pudo festejar un sufrido y épico tanto como merecido ascenso a Segunda B.

FICHA TÉCNICA

CD BUJALANCE FS, 5 (1): Zafra, Antoñito, Pingu, Pedro Catiti, Penalba -cinco inicial-, Catiti, Medina, Julio, Álvaro y Flores.

CD ALCALÁ DE GUADAÍRA FS, 5 (0): Miguel, Montero, Nando, Nene y Manu Fernández -cinco inicial-, Colomera, Tortu, Kako, Álex y Luis.

ÁRBITROS: Santana Santana y Medina Hernández (Colegio Canario). Expulsaron por doble amonestación al bujalanceño Penalba (44’). Mostraron cartulina amarilla a los bujalanceños Pedro Catiti, Medina y Penalba; y los alcalareños Manu Fernández y Jorge.

GOLES: 1-0 (12’) Antoñito. 1-1 (16’) Kako. 1-2 (16’) Nando. 2-2 (25’) Antoñito. 3-2 (37’) Antoñito. 3-3 (38’) Tortu. 3-4 (41’) Nene. 3-5 (42’) Tortu. 4-5 (44’) Flores. 5-5 (44’) Antoñito.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente al play off exprés a Segunda B, disputado en el Pabellón José Pérez Pozuelo Pepe Montalbán de Bujalance. Antes del encuentro se guarda un minuto de silencio en memoria de las víctimas del Covid-19.

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