Crespo y Fidel, ausentes en la vuelta al trabajo

Crespo habla con Rossi en un entrenamiento. | MADERO CUBERO
El sevillano y el onubense no participaron de la primera sesión con vistas al duelo con el Celta | Íñigo López y Luso se ejercitaron fuera del grupo | Iago Bouzón terminó con molestias

El regreso del Real Madrid a El Arcángel es ya cuestión del pasado. En el horizonte, la oportunidad de volver a disfrutar de un triunfo a domicilio ante un rival al que se puede meter en problemas. Aguarda en Balaídos un Celta que acumula, tras caer en Getafe, diez jornadas sin conocer la victoria. Y el Córdoba quiere aprovechar el mal momento de los vigueses para sumar de tres en Vigo. Con esa idea se puso en marcha este martes el conjunto blanquiverde, que en su vuelta al trabajo no logró dejar atrás los problemas que en las últimas semanas desdibujan la normalidad. Porque una vez más hubo ausencias en el entrenamiento que el equipo desarrolló en la Ciudad Deportiva Rafael Gómez a puerta abierta. La más destacada fue la de Crespo, cuyas molestias en la rodilla reaparecieron tras el encuentro del sábado ante el cuadro blanco. El de Lora del Río no participó de la primera sesión de preparación para el choque con en tierras gallegas, como tampoco lo hizo Fidel, que continúa con la recuperación de su lesión en el sóleo de la pierna izquierda.

Pero no fueron el lateral, que encuentra su espacio de unos partidos a esta parte, con la baja de Íñigo López, y el interior los únicos que no se ejercitaron con el resto del grupo. En ese sentido, el propio riojano y Luso lo hicieron apartados. En un principio, los dos se ausentaron también del entrenamiento, aunque minutos después llegaron a la Ciudad Deportiva para realizar carrera continua. Al aragonés se le vio mucho mejor. El zaguero, sin embargo, trabajó a menor intensidad y después recibió atención por parte de los fisioterapeutas del conjunto blanquiverde. Difícilmente podrá ser de la partida en el partido del próximo sábado. En una situación similar se encuentra Iago Bouzón, que regresó a las sesiones, pero que acabó atendido también. El gallego no termina de dejar atrás sus problemas físicos, que en esta ocasión lo fueron más en la pierna que en el abdomen, zona donde parece superó las molestias. De esta forma, el técnico califal sigue con los quebraderos de cabeza debido al estado de varios de los componentes del vestuario que dirige.

La sesión contó también con dos presencias significativas. En la Ciudad Deportiva se ejercitaron Sillero y José Fran. La aparición sobre el verde junto a los miembros del primer equipo de este último resultó menos sorprendente, toda vez que ya formó parte de la convocatoria para el duelo con el Real Madrid y recibió buenas palabras de Djukic en la previa del partido. En el caso del guardameta, se sumó a los habituales, que estuvieron en su totalidad. Porque si bien pudiera parecer que la participación del cancerbero del filial en el entrenamiento es indicativa de que la marcha de Saizar se acelerará, la explicación es otra. El vasco está en la puerta de salida hacia Pamplona, pero antes, como es sabido, debe abandonar el Osasuna Asier Riesgo. Quizá este miércoles exista alguna novedad en ese sentido. Lo cierto es que Sillero actuó con el grupo debido a que el preparador balcánico optó por realizar dos partidillos. Es decir, eran necesarios cuatro porteros.

En cuanto al trabajo del conjunto blanquiverde, éste se desarrolló con una elevada intensidad. Tanta que incluso hubo algún momento de tensión entre jugadores. En una jugada en uno de los partidillos a campo reducido, Pantic y Carlos Caballero acabaron encarándose. No pasó de ahí y el buen ánimo que predominó en el ambiente se mantuvo hasta el final. Se trató simplemente de una anécdota que en realidad, como el golpe que se llevó Florin en una acción fortuita, fue reflejo del alto grado de esfuerzo que sobre el césped pusieron los califales. La intención no es otra que continuar el camino de competitividad abierto varias semanas atrás y que quedó demostrado ante el Real Madrid.

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