“Poco que celebrar, mucho que reflexionar”

Deivid abraza a Rodri en El Arcángel | MADERO CUBERO

El Córdoba salvó la categoría en la penúltima jornada. Quizá un motivo de jolgorio para algunos, pero no para Deivid. El canario no cayó en la tentación de vender como un éxito lo que no ha sido más que la resolución de un problema que exige un análisis para un futuro en el que, si no media un improbable giro de los acontecimientos, el central estará. "Poco que celebrar, mucho que reflexionar y mejorar. Aunque contentísimo de conseguir la salvación por fin. A acabar bien ante los nuestros", escribió el futbolista en su perfil personal de Twitter. No se trata de una opinión ventajista. En el mismo tono se ha venido manifestando el jugador en cada una de las comparecencias en zona mixta y canales oficiales del club -esta temporada tampoco permite el Córdoba las entrevistas con los medios de comunicación cordobeses-, incluso en las fases más tormentosas del campeonato. Especialmente al final, cuando la amenaza del descenso era más que real. Finalmente, el equipo evitó el desastre. Y buena culpa de ello tiene Deivid.

El defensa, que nunca se había perdido un partido en su carrera blanquiverde por percances físicos, cayó lesionado en las vísperas del Córdoba-Nástic. Aquel partido lo ganaron los locales por 2-0, a mediados de septiembre del año pasado. Tuvo que pasar por el quirófano para ser intervenido de una dolencia en la cadera y se estimó su vuelta a la competición en un tiempo aproximado de seis meses. El adiós del jefe se dejó sentir. El Córdoba estuvo cinco meses y medio sin ganar un solo partido en El Arcángel. Desde la jornada 8 hasta la 31, desde octubre de 2016 hasta marzo de 2017, solamente fue capaz de vencer en cuatro ocasiones. En ese periodo hubo un cambio de entrenador -Carrión por Oltra-, de presidente -Alejandro González sustituyó a Carlos González-, de director deportivo -Álex Gómez entró por Emilio Vega- y una batería de fichajes invernales -Lara, Aguza y Bíttolo-, además de crisis variadas con problemas judiciales del club, enfrentamientos con sectores de la hinchada, nacimiento de nuevos grupos opositores y otras menudencias. En suma, que Deivid salió de un equipo autoproclamado aspirante al ascenso a Primera y regresó a un grupo con el ánimo rebajado y consciente de ser uno de los desesperados que peleaban por no bajar a Segunda B.

https://twitter.com/deividorb15/status/871701835840704512

Sin Deivid, el Córdoba había ganado 4 partidos sobre 24. El canario regresó, directamente como titular, a un equipo que ha agarrado 5 victorias en sus últimas 10 citas. En todas ellas ha estado presente en el once el ex de la Unión Deportiva Las Palmas y Sevilla, un futbolista cuya trascendencia en el equipo va más allá de lo futbolístico.

"Parece mentira que estemos hablando de permanencia con el objetivo que teníamos a principios de temporada’", se lamentó el defensa al final del partido ante el Getafe (2-0), que supuso uno de los momentos más agrios en el tramo final del curso. Al final de aquel choque, en el que el Córdoba despachó una actuación deprimente, se dirigió hacia la grada en la que estaban los seguidores blanquiverdes para compartir con ellos un sentimiento de decepción. "Sobran las palabras en este momento. A estas alturas no podemos decir nada porque ya hemos tenido bastante palabrería durante el año", indicó Deivid, que dejó en el aire un mensaje: "Lo único que tenemos que ofrecerle a la afición ahora son hechos". Desde aquella tarde en el Coliseum Alfonso Pérez, el Córdoba no perdió ni una vez más. Diez puntos sobre doce posibles. Salvados. Ahora queda la despedida ante el Girona, el próximo sábado (20:30) en El Arcángel. Tres puntos pueden dejar al Córdoba finalmente en la zona central de la tabla. Una operación cosmética que no debería esconder lo que hay detrás de esta temporada. Deivid lo sabe.

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