CORDOBA CF
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SEGUNDA DIVISIÓN
Iker Álvarez, el nuevo guardián de la portería del Córdoba CF
Una de las sorpresas, de las muchas que se vivieron, en el duelo entre el Córdoba CF y el Real Racing Club de Santander llegó en los prelegómenos del partido, con la alineación dispuesta por Iván Ania. Ya había avisado el técnico asturiano en la previa del encuentro que “ningún jugador es intocable”, lo que acabo derivando en el cambio. Y es que, por primera vez en muchos encuentros, Carlos Marín no sería de la partida en un partido oficial de LaLiga Hypermotion con el Córdoba CF. Su puesto lo heredaba Iker Álvarez, buscando así Ania un revulsivo en la portería tras los errores cometidos por el almeriense en la visita a Andorra.
Y la apuesta no pudo salirle mejor al técnico. Lejos de sentir la presión de su debut oficial en El Arcángel, Iker Álvarez se erigió como el gran protagonista y sostuvo al equipo durante muchas fases del encuentro. El internacional andorrano firmó una primera mitad estelar, con hasta tres paradas antológicas que provocaron que la grada corease su nombre. Primero, sacó una mano sobresaliente a un remate a quemarropa de Jeremy Arévalo, y poco después se agigantó para dejar sin premio a Sangalli en dos mano a mano antes del descanso. Pese a no poder hacer nada en los dos goles encajados, su actuación fue un soplo de aire fresco y seguridad en la portería califa.
La decisión de Ania cobra mayor relevancia por el estatus que Carlos Marín se había ganado en el club. El almeriense, que no era suplente en liga desde el pasado 30 de marzo, ha sido el dueño indiscutible de la portería en las últimas tres temporadas. Tras llegar en Segunda RFEF y ganarle la titularidad a Felipe Ramos, Marín fue un héroe en el ascenso a Primera RFEF y una pieza vital en el regreso a Segunda, acumulando así un total de 146 partidos como blanquiverde. Su rendimiento, como recordó Ania en la previa, lo convirtió en uno de los mejores porteros de la categoría la pasada campaña.
Sin embargo, el fútbol vive del presente y la falta de seguridad que ha transmitido Carlos Marín durante ciertos tramos de juego en esta temporada se culminó en el mal partido en Andorra, donde el arquero cometió errores notorios que acabaron siendo el punto de inflexión. El propio Ania, que apenas 48 horas antes del partido contra el Racing había cerrado filas en torno a su capitán afirmando que no había “debate” y que estaba “contento con su rendimiento”, justificó su cambio de opinión tras el encuentro aludiendo a los “estados de forma y de confianza” de ambos guardametas, reconociendo que la decisión la “tenía tomada durante la semana”.
Ahora, con la irrupción de Álvarez, la portería del Córdoba entra en una nueva dimensión. El meta andorrano, que confesó enterarse de su titularidad “una hora y media antes” del partido, lo llevó con “naturalidad” porque se sentía “preparado” y con “confianza plena”. La pelota está en el tejado de Iván Ania, pero la unanimidad de esta semana es clara: Iker Álvarez se ha ganado el sitio y ha abierto, por primera vez en años, una competencia real por ser el guardián de la meta califal.
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