Alfonso Alba es periodista. Uno de los cuatro impulsores de Cordópolis, lleva toda su vida profesional de redacción en redacción, y de 'fregado en fregado'. Es colaborador habitual en radios y televisiones, aunque lo que siempre le gustó fue escribir.
Lecciones desde Adamuz: la solidaridad de un pueblo y la unión ante una tragedia
Adamuz nos ha dado una lección. El pueblo, los servicios de emergencia y las administraciones. No, afortunadamente no todos son iguales.
El domingo por la noche, la Autovía del Sur y la carretera de Villafranca a Adamuz tenía más tráfico con luces de emergencia que convencional. Decenas de ambulancias, coches de policía local, de Guardia Civil, bomberos, personal de Adif, etcétera, nos adelantaban a toda velocidad. El choque entre dos trenes necesitaba del que creo que ha sido el mayor despliegue de emergencias en la historia de Córdoba. Ambulancias de toda Andalucía, sanitarios que acudían en masa a presentarse en los hospitales, bomberos que se levantaban descansos, guardias civiles de paisano, policías, trabajadores de todo tipo... y el pueblo de Adamuz.
En los primeros minutos de la tragedia, cuando aún no se sabía ni a dónde se estaba evacuando a los supervivientes, vimos carreras muy ordenadas por Adamuz. Los vecinos recopilaban todo tipo de material: mantas, comida, agua, estufas de calor. Todo era poco. Hasta que se habilitó la Caseta Municipal como punto de atención.
Poco a poco llegaron los primeros heridos. Leves para la tragedia pero graves en cualquier circunstancia. Los propios vecinos curaban a los primeros. Le aplicaban vendas, le limpiaban las heridas, le daban un abrazo. Muchos llegaban en estado de conmoción absoluta.
Todo pudo haber sido un caos. Pero todo estuvo coordinado a la perfección. Y no me cabe dudas de que gracias a eso se logró salvar un buen puñado de vidas. No hubo atascos. Ni voces. Ni gritos. Todo el mundo parecía saber lo que tenía que hacer. Hasta los vecinos con sus propios vehículos sacaban a la gente de la zona. Conocedores de los caminos, de los atajos, de los peligros de una noche cerrada y helada, iban y venían en un orden absoluto.
Adamuz además nos ha dado una lección. El Gobierno y la Junta, el Ayuntamiento y la Diputación, se han coordinado perfectamente. Sin reproches. Sin mirar ni tan siquiera quién gobierna qué. Cada uno en su papel: en el de gestionar la mayor de las tragedias que han ocurrido en Córdoba y una de las peores de Andalucía.
Lejos del ruido, de las redes sociales, de lo que nos separa y de los oscuros intereses, Adamuz nos deja una lección: juntos siempre vamos a ser más fuertes. Y mejores personas.
Sobre este blog
Alfonso Alba es periodista. Uno de los cuatro impulsores de Cordópolis, lleva toda su vida profesional de redacción en redacción, y de 'fregado en fregado'. Es colaborador habitual en radios y televisiones, aunque lo que siempre le gustó fue escribir.
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