Caballero y la cuenta atrás de un esperado retorno

Carlos Caballero, en primer plano, sonríe en un entrenamiento. | MADERO CUBERO
El madrileño aguarda la llegada de 2016 con la ilusión de volver a jugar después de que ficha le fuera invalidada | Oltra verá así reforzada la línea de medios del equipo

Es, junto con López Silva, el más veterano dentro del vestuario. La actual es su quinta temporada como jugador blanquiverde, circunstancia por la cual había de contar con ciertos galones en el equipo. Y los tiene, pues es uno de los capitanes de la escuadra que dirige José Luis Oltra. Sin embargo, hasta ahora, cuando han transcurrido ya 15 jornadas de Liga, apenas pudo disputar algo más de 40 minutos -en Copa jugó al completo el duelo con el Lugo-. Una situación la suya que no se debe a la falta de confianza en él y en las prestaciones que puede ofrecer por parte del técnico sino por otro motivo bien diferente. Un error burocrático hizo en su momento que no le quedara otra a Carlos Caballero que aguardar al próximo año para tener opción de participar en el terreno de juego. En septiembre, el Córdoba recibió una comunicación de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) advirtiendo de que la ficha del madrileño quedaba invalidada por parte de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) como consecuencia de la falta de un transfer internacional en la documentación para la tramitación. Le tocó al centrocampista entonces encarar un período de parón para cuyo final comienza este martes la cuenta atrás.

La situación no resultó agradable a mediados de septiembre. No lo fue ni para el club ni para el propio jugador, como es lógico. A Carlos Caballero (Alcorcón, 1984) le tocaba vivir una nueva etapa sin competir después de dejar atrás un largo paréntesis debido a una grave lesión. Esta vez fue una cuestión burocrática la que impedía que el medio pudiera poco a poco volver a ser pieza importante en el engranaje de un Córdoba al que regresaba tras un periplo poco afortunado por Grecia. El centrocampista despidió la pasada campaña como integrante del Veria, equipo al cual marchó en calidad de cedido y con el que apenas disfrutó de oportunidades. De ahí que, tras estar en el dique seco a razón de una rotura del ligamento cruzado sufrida en febrero de 2014 y una experiencia escasamente positiva en la liga helena, su retorno al conjunto califal en verano estuviera marcado por una gran ilusión. La de olvidar sus malos tragos y volver a disfrutar del fútbol, algo que apenas pudo hacer en las cuatro primeras jornadas del campeonato de Segunda A y en el único duelo copero que jugó el equipo de Oltra.

El conocimiento de su obligada ausencia hasta enero supuso un contratiempo de importancia para el Córdoba, que perdía a un hombre en el cual había puesta una gran dosis de esperanza. Aparecía entonces como ese futbolista llamado a ofrecer los detalles diferenciales al equipo y él estaba ante una nueva oportunidad. A lo largo de los últimos meses hubo de trabajar, y lo hizo como el que más, a sabiendas de que no podría gozar de minutos. Pero ese tiempo sin competir está cada vez más próximo a terminar. Este martes, que coincide casualmente con la jornada de descanso de los califales, comienza la cuenta atrás para Carlos Caballero. La recta final del parón antes de estar a disposición del técnico, que a buen seguro agradecerá el que será su primer refuerzo en el mercado invernal. El año nuevo vendrá con un efectivo de regalo y un puñado de recursos gracias a éste para Oltra, así como traerá al madrileño un merecido regreso. El primer día de 2016, en el que el mercado quedará abierto, acabará la complicada espera para el centrocampista. Comenzará una etapa diferente. Será bienvenido, aunque nunca dejó de estar.

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