Un buen relato con dos borrones ante el Pucela

Pedro Ríos, en el duelo con el Valladolid del pasado curso. | ÁLVARO CARMONA

Incluso las mejores historias, en negro sobre blanco, tienen algún tachón. Sobre todo cuando todavía están inconclusas y deben escribirse más capítulos. Eso sí, el narrador trata siempre de evitar las manchas en el papel. Es lo que pretenden todos los equipos cuando encaran un nuevo partido, como lo hace el Córdoba ante el Valladolid. Un rival el pucelano que no goza precisamente de una trayectoria positiva en El Arcángel. El conjunto blanquiverde, de hecho, apenas conoce la derrota en su historial de choques con la escuadra albivioleta a orillas del Guadalquivir. Dos son, únicamente, las veces que cayeron los califales en sus quince enfrentamientos con los castellanos leoneses, entre los que están anotados también uno en Copa (del Generalísimo, en la 71-72) y otro en play off (en la temporada 2011-12). Dicho de otro modo, los de José Luis Oltra afrontan el partido del próximo sábado (20:00) con las estadísticas a su favor, sólo ensuciadas por dos borrones que, desde luego, no desean sea uno más en unos días.

La balanza, por tanto, se desequilibra de manera clara hacia el lado del Córdoba. Más si cabe si se atiende única y exclusivamente al campeonato de Liga, que es lo que ocupa en la actualidad. En ese sentido, el cuadro califal acumula ocho victorias en trece enfrentamientos. La primera de ellas tuvo un especial significado, puesto que se produjo en el estreno del conjunto blanquiverde en Primera. Su debut en la elite tuvo lugar ante un Valladolid que entonces, en la temporada 1962-63, se marchó de El Arcángel (el antiguo) con una derrota por 1-0. El gol, el primero cordobesista en la máxima categoría del fútbol español, lo marcó Juanín. Desde entonces, los pucelanos sólo supieron sacar el máximo botín en estas visitas en dos ocasiones. Lo consiguió por vez primera en la campaña 1972-73, en Segunda, cuando se impusieron por 2-3.

Pero la gran mancha sobre el papel en la historia común de los dos equipos no llegó hasta la nueva centuria. Y nadie lo olvidará. En la campaña 2004-05, el Valladolid venció por 3-4 en la penúltima jornada del campeonato de Liga y el Córdoba terminó entre lágrimas aquel encuentro. Se certificó su último descenso a Segunda B, una categoría desde que la resurgió con mucha mayor fuerza a la hora de medirse con el cuadro pucelano. Porque desde su paso por la división de bronce, los blanquiverdes siempre ganaron y además nunca encajaron. Así, en los cursos 2010-11 y 2011-12 se impusieron por 1-0 y por 2-0, mientras que en el 2015-16, tras el doloroso paso por Primera, vencieron por 1-0. Además, en el primero de los ejercicios mencionados el cuadro califal logró mantener de nuevo su portería a cero. Aunque en esa ocasión no pudo alcanzar el triunfo.

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