La brújula de Curro Torres

Curro Torres, en la banda de El Arcángel | MADERO CUBERO

A dos de la permanencia y a tres del decimosexto. De tal forma despide el Córdoba el año después de superar a la Unión Deportiva Las Palmas. El conjunto blanquiverde es antepenúltimo todavía -por su diferencia de goles, algo en lo que pierde respecto del Extremadura-, pero logra un impulso anímico. La satisfacción final de este 2018, con todo lo expuesto, es posible gracias al pausado pero ya real crecimiento del equipo a las órdenes de Curro Torres. Porque el técnico alemán parece tener al fin la brújula de un cuadro califal que hasta hace poco tuviera perdido el norte. Si bien el progreso ha de ser mucho mayor tras el período vacacional, el nuevo entrenador mejora las cifras de su predecesor, José Ramón Sandoval. El dato va en relación a esta temporada, claro está, y es positivo en puntos y en goles, tanto a favor como en contra.

El técnico de Ahlen necesitó cinco partidos -sin contar la Copa- para conocer el triunfo, lo cual hizo por todo lo alto ante Las Palmas. Nada más y nada menos que por 4-1 se impuso el Córdoba a uno de los rivales con mayor potencial de Segunda A. La victoria del pasado sábado fue precisamente la que permitió a Curro Torres superar las cifras de Sandoval. De entrada, el alemán acumula seis puntos en cinco encuentros. El de Humanes se marchó después de que el cuadro califal llevara a su casillero 11 en 14 jornadas. Es decir, de la mano del ex del Valencia el conjunto blanquiverde sólo sumó cinco puntos menos que con el madrileño con nueve duelos menos. Esto se traduce en un 40% de los puntos disputados, por encima del 26,19% anterior.

La progresión del Córdoba es un hecho, pero debe ser confirmada tras el cambio de año. Hasta entonces, Curro Torres refuerza su idea de que el equipo mejora jornada a jornada -por mucho que el juego no fue el realmente deseado por momentos-. Dicho mensaje se hace más real tras vencer a Las Palmas, pues antes el técnico alemán apenas había conseguido un 25% de los puntos en liza. Eso sí, pese a que se estrenó con derrota y no pudo pasar del empate en los tres encuentros siguientes, concedió al cuadro califal una mayor seguridad defensiva. Una circunstancia ésta a la que dan forma los guarismos de goles en contra, más si cabe tras el choque con los canarios.

Con el de Ahlen en el banquillo el Córdoba encajó cinco goles en otros tantos duelos, con una media de uno por partido. Al despedirse Sandoval, el equipo había recibido la friolera de 30 dianas en 14 choques. El promedio era de más de dos por contienda. Es ésta, sin duda, la cifra más significativa del paulatino efecto revulsivo de Curro Torres. La excepción que confirmó la regla en este sentido fue el encuentro de vuelta de los dieciseisavos de Copa ante el Getafe, disputado en tierras madrileñas y que terminó con un contundente 5-1 para los azulones. La solidez atrás facilita, por tanto, que los blanquiverdes puedan estar más cerca de ganar más de una jornada. Ése es el reto marcado por el preparador alemán.

Si bien las cifras, que en términos globales aún son discretas, hablaban por sí solas a nivel defensivo, al cuadro califal le restaba mejorar sus prestaciones ofensivas. Tras el recambio pareció perder potencial en ataque el Córdoba, una circunstancia a la que puso punto final ante Las Palmas. Después de anotar sólo tres goles en cuatro duelos, elevó su dato a los siete en cinco. Así, la media de dianas a favor del cuadro califal a las órdenes de Curro Torres es de 1,75. Con Sandoval como técnico el dato era de 1,14 al marcar 16 tantos en 14 choques. Era el matiz que restaba para alcanzar de una vez la victoria y, por ende, hacer definitivamente creíble la idea de la evolución positiva del cuadro califal. Ahora sí, por el momento hay reacción. Lenta, pero la hay.

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