Bernardo Cruz y Mario Ortiz, a punto

Mario Ortiz, en un partido del Racing | RACING DE SANTANDER

Después de un extenso período con apenas movimientos, la confección de la plantilla está realmente avanzada. Aun sin anuncios oficiales –sólo con la renovación de Iván Navarro y el fichaje de Darren Sidoel–, el Córdoba está cada vez más cerca de cerrar su primer equipo. Así es después de ganar velocidad en materia de incorporaciones en las últimas semanas, de lo que es buen ejemplo el doble refuerzo –que como tal se puede tener de manera clara esta vez– que deja sellado en las horas más recientes. Se trata de las llegadas de Bernardo Cruz, que regresa al conjunto blanquiverde tras seis años, y de Mario Ortiz, que llega procedente del Racing de Santander. Cada una de estas dos contrataciones viene a ser, en realidad, la ratificación como cierta de un secreto a voces.

En lo que se refiere al zaguero, todo ha seguido su curso tal y como se expuso hace unos días en diversos medios de Córdoba, entre ellos este periódico. Primero había de resolver su vinculación con el Granada –club con el que le restaba un año– y después, como es lógico, cerrar el acuerdo que desde la dirección general deportiva califal y sus agentes habían ultimado. El primer paso lo dio durante primera hora de la tarde del miércoles, si bien no fue hasta la noche cuando el conjunto nazarí lo hizo oficial. Acto seguido se produjo el pacto final entre las partes para que el menor de los hermanos Cruz retorne a la entidad en que creció futbolística y personalmente. Según adelantó El Día de Córdoba en su edición digital, Bernardo Cruz rubrica un contrato de larga duración. De esta forma, Unión Futbolística Cordobesa (UFC) completa un fichaje de los que se suponen dan un salto de calidad.

Sobre este último detalle, cabe recordar que Bernardo Cruz viene de jugar las últimas cuatro temporadas en Segunda A, una categoría en la que también militara durante la 2014-15, aún como jugador del Córdoba pero cedido en el Racing de Santander. El zaguero es además uno de los jugadores que formó parte de la última gran generación juvenil del conjunto blanquiverde, aquella que compusieron, entre otros, Sillero, Dani Espejo, Rafa Gálvez o Fede Vico. La campaña 2013-14 estuvo en la primera plantilla junto con su hermano Fran y ambos pudieron festejar en Las Palmas el histórico ascenso del equipo a Primera después de 42 años. Acerca de su integración en el grupo, El Día de Córdoba señaló que, si las pruebas de Covid-19 lo permiten, tiene opción incluso de sumarse al stage en Torrox.

Distinta es la situación en este último aspecto para Mario Ortiz, ya que según informó el digital Cordobadeporte.com durante el miércoles tiene prevista su llegada a Córdoba este jueves para realizar los reconocimientos médicos –entre ellos los pertinentes test de Covid-19–. Sin embargo, su inclusión en los entrenamientos no se daría ya hasta la vuelta del equipo de El Morche –zona costera de Torrox–. Con el mediocentro, que llega procedente del Racing de Santander, el Córdoba consigue dar otro teórico salto de calidad en su plantilla. Su incorporación está a falta de rúbrica –si que ésta no se ha llevado a cabo todavía– y supone además, al igual que en el caso de Bernardo, un plus de experiencia en superior categoría.

El centrocampista cántabro debutó en Segunda B con sólo 17 años, cuando disputó su primer encuentro con el filial del Racing de Santander. Con el segundo equipo actuó dos temporadas más, hasta su salto al primer conjunto de El Sardinero, entonces –en la campaña 2009-10– en Primera. Después hubo de buscar nuevos desafíos y su ya amplia trayectoria le llevó a vestir las elásticas del Castellón, el Conquense, el Espanyol B, el Albacete, la Cultural Leonesa, el Reus y de nuevo el club en que creció. Todo ello entre Segunda A y Segunda B, de forma que, a sus 31 años, se convierte en un refuerzo de nivel contrastado y reconocido para el Córdoba.

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