El baloncesto cordobés, entre la cara y la cruz

Lance de un partido del Milar Córdoba en casa

0

Hace tiempo que el baloncesto dejó de ser una referencia en Córdoba. Y es que no hace mucho, la ciudad disfrutaba de un club con serias aspiraciones de llegar a lo más alto del panorama español. Y no solo eso, incluso en los pueblos había equipos compitiendo en una EBA realmente con sello profesional. En no pocos casos, además, el deporte de la canasta se posicionó por delante del fútbol en lo más destacado de cada zona. Pero la crisis económica llegó, y la práctica totalidad de los proyectos se dieron de bruces con la realidad, en la que gestionar en los despachos debía ser una tarea casi tan importante como el juego sobre la pista. Eso no fue así y, en concreto, Córdoba capital vivió un desfile de proyectos con altas ambiciones, pero con escaso margen de subsistencia. Y así es como se encuadra la situación actualmente, en la que es el baloncesto femenino es el que ha sacado la cabeza en la ciudad, al tiempo que es la provincia la que tiene el honor de ser el actualmente el referente masculino.

El Milar Córdoba, con la rebeldía y el sueño del recién llegado

De largo, el gran activo de la disciplina en la provincia es el Córdoba Baloncesto Femenino, actualmente bajo la denominación de Milar Córdoba. En su segundo año de existencia, el club presidido por Sebastián del Rey sigue cumpliendo con las altas expectativas generadas, que no eran otras que poner a la ciudad en el mapa nacional. Ya dio un paso de gigante el curso pasado, logrando el ascenso desde la N1, algo que no se veía desde hacía más de una década, y ahora está peleando con todo en su grupo de la Liga Femenina 2, tercera categoría estatal tras la reestructuración de la Federación Española de Baloncesto. De momento, el plantel de Antonio Quintero marcha séptimo con 19 puntos y un balance de siete triunfos y cinco derrotas.

Sin duda, viendo el rendimiento actual, el gran objetivo, además de la permanencia, es estar en la zona alta del grupo con el fin de apurar las opciones de estar el próximo año en la nueva categoría. Y no es nada exagerado, puesto que tan solo tres puntos le separan del tercer clasificado, que es el Unicaja. Recuperar la fortaleza tras una racha irregular en el desenlace del 2021 será el propósito principal de un Milar Córdoba que pelea con la rebeldía y el sueño del novato.

El Peñarroya, la necesidad como estado de vida

Poco queda del Climanavas Agrometal Peñarroya que consiguió finalizar la segunda vuelta de la pasada campaña como uno de los mejores equipos de toda la competición. De hecho, únicamente un arranque flojo le impidió finalmente pugnar por el ascenso. El club minero llevó a cabo este verano una renovación profunda en la plantilla, comenzando por un nuevo entrenador, y con una plantilla con mucho más acento cordobés. Sin embargo, el plan, hasta el momento, no está saliendo. Los de Pablo Orozco tan solo han podido sumar dos victorias en este primer tramo, por nueve derrotas cosechadas también, lo que les obliga a cerrar la clasificación con tan solo trece puntos. Eso sí, la igualdad en esta parte baja es realmente notoria, por lo que las esperanzas de sacar la cabeza siguen intactas. Para ello, la entidad, que mantuvo piezas importantes como Pepe Varo o Luis Rodríguez, salió al mercado en busca de un salto de calidad. Los refuerzos llegaron con el polaco Michal Wierzbick y el zaragozano Alberto Artús. Sin embargo, la adaptación del primero no ha sido satisfactoria, por lo que a las pocas semanas se produjo su salida, y de nuevo habrá que fichar. Con esa incógnita encarará el inicio del 2022 y con la necesidad como estado de vida.

Un cajón de sastre en la N1

De nuevo, los contrastes siguen siendo la tónica vigente en la N1 masculina. Proyectos con diferentes aspiraciones y, por tanto, distinto nivel sobre la cancha. De largo, el que mejor lo está haciendo es el UCB. El club colegial se reforzó magníficamente con grandes nombres del panorama provincial y logró repatriar a Rafa Gomáriz para encabezar el proyecto. El resultado está siendo un balance de siete triunfos y tan solo una derrota, lo que le sitúa en la tercera posición del grupo. En la parte media anda el Maristas, con 4-5 de balance, al tiempo que el recién ascendido Cabra y el Coto Ciudad de Córdoba -quien hace poco presentó su proyecto de volver a contar con un plantel profesional a medio plazo- caen hasta la zona baja. Eso sí, los egabrenses con los mismos resultados que los rojillos, aunque con peor estadística de puntos. En lo que respecta a las féminas, el contexto es de puro equilibrio y supervivencia tanto para Adeba como para UCB, ya que ambos están con tres victorias y cuatro derrotas en la cuarta y quinta posición respectivamente.  

Etiquetas
stats