El Arcángel necesita el retorno de un rey para que sea posible

El Córdoba fía sus opciones de 'play off' a sus cuatro compromisos en casa, donde quiere reeditar su versión más poderosa

El Arcángel, nuestro reino. Lo dice el himno y durante el último trienio lo han dicho los resultados. En el curso 2011-12, el de Paco Jémez, sólo se produjo una derrota al calor del hogar. Fue ante el campeón, el Depor. Y los blanquiverdes jugaron el play off. En el pasado curso, con Berges, la fortaleza se mantuvo a la ribera del Guadalquivir. Ahí se cimentaron las opciones de repetir el logro, finalmente disueltas tras la lamentable etapa de Esnáider. En la actual campaña, el periodo de Pablo Villa se caracterizó por la solvencia como anfitrión del Córdoba y su pobre balance en los viajes. Con la llegada de Albert Ferrer, el panorama tomó un tinte enloquecido. El equipo no reparó la decadente línea local -después del 4 de enero se encadenaron seis comparecencias sin ganar: tres empates, tres derrotas- hasta el día del Alcorcón, al que noqueó con un 3-1. Los dos triunfos de prestigio en El Molinón de Gijón y el Rico Pérez de Alicante han reactivado el ánimo del seguidor cordobesista. La pregunta vuelve a estar en el aire. Para poder seguir haciendo cuentas por la fase de ascenso es imprescindible una respuesta contundente en El Arcángel, donde los blanquiverdes deben hacerse respetar desde ya. Por lo que pueda pasar.

Las salidas son de órdago, pero el Córdoba anda muy reforzado por su cosecha en escenarios históricamente complicados, ante adversarios con caché y urgencias. En el arranque de 2014 puntuó en Mallorca (2-2) y después lo hizo en los campos de la Ponferradina (0-1), Alavés (1-1), Girona (0-1), Sporting (1-2) y Hércules (0-1). Sólo perdió en Soria ante el Numancia (3-0), con Luis Miguel Carrión como interino en el banquillo tras el despido de Pablo Villa, y en Sabadell (3-2), en un partido de referencia para la adopción por parte de Ferrer de medidas drásticas en la composición de la defensa. Barcelona B, Tenerife y Recreativo son los rivales en los viajes blanquiverdes. Que tiemblen ellos.

Lo trascendente llega en casa. Este sábado, a las 20:00, viene el Mirandés. Un equipo de escaso glamour que anda, como otros muchos, en tierra de nadie: espera garantizar su permanencia (tiene 47 puntos) para poder montarse una película ilusionante en las seis jornadas restantes. Como el Córdoba, que suma 49 y que anda en similar tesitura. Si vencen los de Ferrer, además de encadenar un cuarto triunfo y acercarse a un récord de los tiempos de Paco Jémez, habrán apalabrado su continuidad en Segunda. La sensación de alivio sería monumental. Incluso es matemáticamente posible que el equipo entrara en zona de play off, una inyección emocional de consecuencias impredecibles. Zaragoza, Real Madrid Castilla y Mallorca llegarán después. “Cuando estemos en play off, hablaremos del play off”, coinciden en señalar unos jugadores sorprendidos por su propia circunstancia. El Córdoba vuelve a contar en las quinielas. Y El Arcángel será esta semana un reino que espera a su rey.

Etiquetas
stats