La ermita Torre de los Santos de Nueva Carteya entra en la lista roja del patrimonio por su pésimo estado

La ermita Torre de los Santos

La ermita Torre de los Santos, en Nueva Carteya, ha sido incluida en la lista roja del patrimonio que elabora la Asociación Hispania Nostra, y que recoge cerca de 850 monumentos españoles que corren el riesgo de desaparecer si no se actúa de inmediato.

Para entrar en esta lista se valora el estado de conservación, en este caso catalogado como "pésimo" por Hispania Nostra, que recuerda que la ermita de Nueva Carteya es un monumento catalogado Bien de Interés Cultural (BIC).

Según afirma la asociación en un comunicado, la estructura de la torre a día de hoy sigue en pie, pero el tejado se ha derrumbado, las rejas del balcón se han caído, la pintura mural se ha perdido casi por completo y ha sufrido robos. Además, presenta problemas de humedad y la entrada está llena de piedras y hierbas. No obstante, la torre y los frescos aún se pueden recuperar.

Sobre ésta, señalan que la torre se levanta sobre vestigios arqueológicos de época íbera y romana. Su funcionamiento de torre vigía permaneció hasta el año 1492, pero no se sabe en qué año pasó a ser una ermita.

Sobre su conversión en ermita sólo hace referencia una leyenda que cuenta que, en el año 1245, la torre fue atacada por las fuerzas musulmanas y la guarnición cristiana que defendía la torre era menor. Los cristianos empezaron a rezar y se encomendaron a la Virgen María, la cual los protegió y las flechas milagrosamente se redirigieron hacia los musulmanes. Cuando los cristianos bajaron de la torre, una pared se derrumbó y apareció un cuadro con la imagen de la Virgen María.

En época de la Segunda República Española, Baena tuvo que repartir las tierras del Monte Horquera, lo que también incluía el terreno de la ermita. Durante muchos años estuvieron de pleitos entre Baena y Nueva Carteya para saber quién era el propietario de la ermita, adjudicándose finalmente a Nueva Carteya.

Este terreno limita con los términos municipales de Baena y Castro del Río. El inmueble es una torre vigía de forma cuadrada, rodeada por una muralla de dos plantas. En la planta baja está la ermita, enlucida con frescos, molduras de yeso y una bóveda barroca. Cuenta con una escalera lateral para subir a la segunda planta, que consta de una habitación cuadrada con un balcón pequeño y un tejado a dos aguas. Con el paso del tiempo se instaló una orden de monjes junto a la torre, quienes levantaron una casa y otras dependencias rodeadas con un muro.

La razón por la que se mantiene la hipótesis de que este cuerpo de edificio pudiera tratarse de la antigua torre, si bien algo enmascarado por las sucesivas reformas introducidas en el transcurso de los años, se basa en que aún se puede apreciar en las esquinas, en los cimientos y en la zona baja de sus caras alineaciones de sillares regulares y algo tallados alternados por verdugadas de lajas de piedra y ladrillo. Es éste el mismo sistema de aparejo empleado en las torres de la Plata, Torre Morana o Torre de Barcas, y además combinado con la misma forma de torre en esos casos, es decir, la prismática. 

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27 de mayo de 2021 - 17:11 h