“Necesitamos más mujeres en el rap”

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Es Guillermo Rodríguez Godínez (Alicante, 1994) cuando se sienta en la recepción del Hotel Los Manjares de Córdoba para hablar sobre sus inicios en el freestyle. Los de un niño introvertido que se hizo un nombre en un mundo de adultos, y del que aún brota esa timidez que enhebra junto a una sincera educación. No deja de sonreír en ningún momento y responde por su nombre, aunque firma con el apodo que le ha hecho profesional en lo suyo. También es Arkano, ese imberbe adolescente que puso a sus pies a toda la cultura de las batallas de gallos a lo largo y ancho del planeta. “Ambos son reales”, puntualiza. Dos caras de una misma moneda que le han permitido seguir siendo el mismo, pese a haber conquistado la cima de su profesión. Y todo con 24 años recién cumplidos. Le han llovido golpes, también halagos. Pero sigue con hambre de mucho más.

Lleva casi una década trabajando para improvisar. Suena paradójico, pero así es su vida. Tiene grabada en su faringe la verborrea universal. Cuando actúa, su cerebro manda órdenes para que su boca trabaje a mil pulsaciones por segundo. Habla con corazón y escupe palabras a un ritmo vertiginoso, y lo demuestra cada vez que sube a un escenario y deja al público con los labios sellados. Una fuente inagotable de palabras que dibujan un mapa de escenas poéticas y afiladas. Su rap, como su vida, no entiende de géneros. Ni afirma, ni desmiente. No hace falta. Un mensaje osado que trata de resquebrajar a una sociedad con fisuras. Es su meta. Cambiar desde dentro las pautas establecidas.

Mucho ha llovido desde que se subiera por primera a competir con 14 años. Ya no lo minusvaloran por su edad. Su discurso llega, y cada vez que coge el micro encarna en una vertiente de locura dentro de un cuerpo generalmente “tranquilo”. Ha sido víctima de comentarios homófobos, en una cultura -en sus palabras- aún dominada por el machismo. Ni olvida ni esconde nada. Quiere derribar el muro de prejuicios a golpe de rimas, estrofas, palabras vociferadas o estructuras escritas. En el formato que sea. Impulsos que le han llevado desde querer dar más voz a la mujer en el rap, hasta batir un Récord Guinness que hizo implosionar la Puerta del Sol.

PREGUNTA. Has dicho en más de una ocasión que descubriste el rap gracias a tu hermana. Generalmente, un artista crece viendo a sus ídolos y cuando tienen las carreras consolidadas, en algunos casos, suelen coincidir. Lo llamativo de tu trayectoria es que tu precocidad te ha permitido formarte junto a tus ídolos.

RESPUESTA. Claro. Yo, para que te hagas una idea, cuando empecé a ir a batallas de público, en 2008, yo era fan de los que estaban allí, de los que estaban en la final Nacional. Yo era fan de Jonko, Navalha, Skone, Mowlihaw, y el hecho de en cuestión de un año poder estar entre los grandes, digamos, pues me hizo eso que tú dices, crecer junto a mis ídolos. Y creo que ha sido una tónica dominante en mi carrera el haber tenido esa fortuna de cumplir sueño tras sueño, y de conocer a aquellas personas que he admirado tanto. Y de trabajar codo a codo con ellos como ha podido pasar en mi disco Bioluminiscencia, colaborando con gente como Nach, El Chojin o Langui, que son ídolos de la infancia.

P. Sufres constantemente un proceso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Por un lado está el Guillermo introvertido, tímido, y por otro, Arkano, que no tiene límites cuando sube a un escenario.

R. (Risas) Todos son reales. Creo que todos hemos vivido esto, esta bipolaridad social. Imagino que a ti te habrá pasado, que hay momentos en los que estás a gusto, estás gracioso, estás suelto y haciendo el capullo. Y otros en los que el entorno no te ayuda o tus propias inseguridades, como tú te encuentres, y eres todo lo contrario. Una persona introvertida y todo esto. Yo tengo la fortuna de que se me permite desarrollar ambas facetas y por lo general, a nivel público, lo que me suele salir es ser el loco.

P. ¿Te ha ayudado el rap a superar ciertos miedos?

R. Muchísimos. Descubrir el rap, la improvisación, me cambió la vida. Yo cuando era pequeño y descubrí lo que eran las batallas de gallos, empecé a extrapolar lo que suponía improvisar en todos los ámbitos de mi vida. Y eso me ha ayudado a tener ese mecanismo mental de romper lo establecido, de que no siempre hay que seguir el mismo camino, y en base a eso pues todo lo que me ha traído es evolución dentro de mi camino.

P. Todo el mundo desde fuera ve la improvisación, pero imagino que en tu vida hay mucha preparación.

R. Claro, yo siempre digo que hasta para improvisar hay que estar preparado, y un ingrediente primordial es la pasión, que te guste y que no suponga un entrenamiento, un trabajo o algo que tú percibas como disciplinado. Pero sí que hay que echarle muchísimas horas.

P. Tirando de memoria, a mí me viene a la cabeza que quizá el primer gran fenómeno de masas en este ámbito, fuera de lo especializado, fue Piezas. Tú has conseguido llevar la cultura de las batallas a un punto mucho más mainstream. Has conseguido ser hoy en día el baluarte que ha hecho crecer este mundo de las batallas de gallos.

R. Es lo que he intentado hacer siempre, sin dejar que se pervirtiera el mensaje. Sin vampirizar la causa, porque creo que lo que hacemos es algo que tiene mucho interés cultural, que la gente tiene que conocer, y que lamentablemente ha tenido muchos estereotipos asociados. Entonces siempre he estado ahí en ese equilibrio de llegar al gran público, pero sin perder esa esencia de freestyler que he tenido desde los 14 años que llevo pisando escenarios. Y sí, bueno, lo hago como buenamente puedo, y te agradezco que me veas como un baluarte.

P. Tanta exposición también te ha permitido liderar una lucha contra el machismo y la homofobia en la cultura del hip hop. ¿De dónde surge este carácter reivindicativo?

R. Yo creo que siempre ha estado en mi persona, y siempre ha estado en la gente con la que me he rodeado. Siempre en mi familia el espíritu reivindicativo ha estado muy presente, también en mis amigos, y al final, vivimos una época tan convulsa y que esto está ahí. Y cuando yo rapeo reflejo la realidad que vivo, y lo que me mueve por dentro. Entonces tengo que hablar de estas cosas, y por eso es parte primordial de mis temas.

P. ¿Es el rap un género machista?

R. Sí, sí, también hay otros géneros que también son machistas. Pero sí.

P. Toda esta corriente comenzó cuando en la Nacional de 2015, coincidiendo con el Día del Orgullo Gay en Alicante, decidiste sacar una bandera LGTB.

R. Sí, bueno, yo creo que es una reivindicación que siempre ha estado ahí. Todos lo llevamos dentro, por lo general. Tú preguntas a los gallos, a los raperos, y ninguno te va a decir “yo soy machista” y tal. Todos están en contra del machismo, de la homofobia. Pero poco a poco hemos ido sufriendo un proceso progresivo de identificar qué comportamientos machistas, homófobos o discriminatorios al fin y al cabo teníamos, y los vamos limpiando. Cada uno a su ritmo.

Por eso, yo no puedo marcar un día, como diciendo aquí empecé yo, porque seguramente el día de la final nacional que saqué una bandera del orgullo sí hice cosas para luchar contra la homofobia, pero a lo mejor después se me puede ver un comportamiento homófobo aquí, o un comentario machista allá, como me puede pasar la semana que viene, ya que siempre estamos revisando lo que somos y lo que hacemos.

P. Ese acto despertó mucha polémica, te llegaron muchos insultos. Y eso con la edad que tenías en ese momento, ¿fue complicado lidiar con eso?

R. Sí, sí, la verdad que toda mi adolescencia ha sido muy complicada, puesto que ya de por sí es una época en la que eres muy inestable, estás en plena formación de tu ego. Imagínate juntar eso con cierto grado de exposición, que tampoco es que fuera mucho, pero lo cierto es que exponerte y estar sometido a críticas, tanto positivas como negativas, me ha generado mucha inestabilidad.

P. Otro momento fue en los cuartos de final de la Internacional de 2015, que le diste un beso a Dtoke, y se convirtió en la batalla más vista de la historia, y no sé si aún sigue siéndolo.

R. Sí, creo que sí.

https://www.youtube.com/watch?v=cU7C7Fhz4us

P. Has llegado a decir que entiendes que haya pocas mujeres en el rap.

R. Claro, es comprensible que las mujeres no se quieran acercar a este género, viendo la cantidad de comportamientos machistas que hay, y me han contado muchas historias chicas que se han sentido humilladas, avergonzadas, vejadas cuando han intentado acercarse a círculos de raperos.

Yo el mensaje que lanzo, y cada vez lo lanzan más chicos dentro del rap, es que las necesitamos. Necesitamos más chicas. Que no tengan miedo, que hay muchas chicas que no se atreven a salir a la luz, pero son muchísimas, de verdad. Yo de hecho lancé una iniciativa en mis redes sociales, abrí un correo electrónico para que chicas de España y Latinoamérica me enviaran su material rapeando y me contaran sus historias, y puedes flipar la cantidad de chicas que hay que rapean. Lo que pasa es que no se les da visibilidad.

P. El dato es que, en once ediciones, nunca una mujer ha ganado la Red Bull Batalla de los Gallos Internacional.

R. Ni la Nacional, ni la regional tampoco.

P. Aquí en Córdoba teníamos a Gata Cattana, que estaba considerada como la nueva esperanza del rap femenino, pero que desgraciadamente falleció hace unos meses. No sé si la conociste o sabías de su música.

R. No la conocía, pero su música sí. Soy muy fan.

P. ¿Hay futuro para el rap femenino?

R. Sin duda lo creo. Y cuando pasen los años van a aparecer muchas más artistas, van a coger fuerza y el rap va a tener esa visión femenina que tanto necesita.

P. ¿Quiénes pueden ser las que lideren ese movimiento?

R. Por ejemplo, en Alicante está Syla, que es una artista muy buena. Hay también artistas que se salen del rap habitual, como por ejemplo esta tarde (por el sábado) comparto escenario con Bad Gyal, que también representa. Puedes estar más o menos de acuerdo con su mensaje, o con su forma de hacer música, pero representa el empoderamiento de la mujer. Y eso la verdad que me tiene fascinado.

P. Dos veces campeón de España, campeón del Mundo, Récord Guinness. ¿Cómo evita un chico de 23 años que el éxito se le vaya de las manos?

R. Bueno, tengo 24 ya (risas). Los cumplí es pasado 24 de marzo. Y es que no es tanto éxito, a veces es más de lo que parece. Cuando me hablan de ser famoso por ejemplo, yo digo tío, Mariano Rajoy sí que es famoso, que sale a la calle y no puede dar dos pasos. Y como te pongo a Rajoy te puedo poner a Pablo Iglesias, da igual. Yo por dar un paseo y hacerme dos o tres fotos, da igual. Es que no hay nada que gestionar, ya que no hay nada sobrenatural. Tengo la suerte de dedicarme a lo que me apasiona y me siento muy afortunado.

P. Has dicho muchas veces que te mueves por impulsos, te hemos visto vestido de tigre, con un ojo pintado. Todo lo que no está dentro del canon establecido ha despertado polémica. Lo expresas en el tema Niño Mimado, y es en gran medida el punto de partida de tu libro, Asalto al vacío (Ediciones Martínez Roca).

R. Eso es, yo por lo general soy una persona muy tranquila, pero estoy loco (risas). Entonces, pues sí, a veces se te cruzan impulsos por la mente. A lo que te enseñan de pequeñito es a cortar esos impulsos, a tener un radio de acción muy limitado, y lo que he intentado desarrollar a lo largo de estos años, con la ayuda de descubrir la improvisación, es seguir a tu naturaleza. Si te apetece intentarlo, hazlo. Mientras que no hagas daño a nadie, no faltes al respeto, que no estés provocando un mal real a otro ser.

https://www.youtube.com/watch?v=GWesdn6jo04

P. Además de esos éxitos, tienes un disco en el mercado, has publicado un libro. Todo antes de cumplir los 24 años. ¿Qué te motiva para seguir produciendo?

R. Me encanta crear, me encanta transmitir, y me encanta ver cómo las cosas se vuelven reales. Cómo algo que empieza como una idea, de estar tomando una cerveza con un amigo, y que de repente te diga la cabeza “¿oye, y si hacemos ésto? ¿y un récord?”, yo qué sé. Para dar mayor visibilidad a las mujeres, qué podemos hacer. Conectas una idea, conectas otra, grabas el vídeo, se te llena el correo de chicas que quieren hacer rap. Una chica que me envió una letra y que no se atrevía a rapearla. Me hago yo un vídeo rapeando su letra. A partir de eso, la chica empieza a grabar temas.

Cuando ves que esa chispa se convierte en algo real, eso es lo más bonito del mundo. Y eso es lo que me motiva. Lo voy a hacer en muchísimos formatos. Lo voy a hacer escribiendo un libro, que por cierto estoy escribiendo mi segundo libro, lo voy a hacer rapeando, dando charlas, teniendo conversaciones, entrevistas. Eso es lo que quiero hacer en mi vida.

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