'Hola, soy un libro liberado'

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Dos docenas de libros han sido escondidos por escolares en los jardines de la antigua estación para iniciar el movimiento bookcrossing en Córdoba

bookcrossing

Atento si en estos días pasea usted por el vial norte y sus jardines a la altura de la antigua estación de tren. Puede encontrar entre los rosales, detrás de los árboles o en algún columpio infantil un libro. Nadie lo ha perdido ni se lo ha dejado allí olvidado. Son libros liberados para que quien lo encuentre lo lea y vuelva a dejarlo en otro lugar público para que sea encontrado y leído por más personas.

Es el movimiento denominado bookcrossing que este jueves han iniciado en Córdoba alumnos del Instituto de Educación Kumon, de manera simultánea a la suelta del centenar de libros que ha tenido lugar en ciudades como Sevilla, Huelva, Andújar (Jaén) o Badajoz en un intento de “hacer de la calle una biblioteca pública”.

Una docena de escolares de entre 3 y 10 años han participado, primero en la lectura y después en dejar 24 libros de lectura infantiles dirigidos a distintas edades y niveles. Su compromiso, volver a liberarlos después de leerlos, dando así paso a la ruleta del bookcrossing.

“Hola. No soy un libro perdido. Soy un libro libre”, es lo que podrá leer quien encuentre cada uno de estos ejemplares en el envoltorio de plástico que lo protege. Títulos como El señor Guerra y la señora Paz, Charlie y la fábrica de chocolate o El niño que confundió a su prima con una manzana se esconden ahora en diversos puntos del vial.

Si usted lo encuentra, además de leerlo, puede darlo de alta en la web www.bookcrossing.com, anotar ahí dónde lo halló y dónde lo dejó tras su lectura. Así se dibujará el mapa del itinerario que cada libro va recorriendo por la ciudad y se podrá saber cuántos libros liberados hay en cada momento. La búsqueda empieza ya.

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