BOLETÍN | Final de temporada
Cuando empezamos esta newsletter cultural, allá por el mes de octubre, hubo quien nos dijo que el ritmo de publicación semanal era poco viable en una ciudad en la que no hay tanta cultura. Ya entonces pensábamos que la falta de cultura es precisamente un tema cultural. Y seguimos adelante sin que, hasta hoy, que despedimos temporada, haya faltado nunca algo que boletinizar.
Han sido 40 las veces que ha llegado a las bandejas de entrada un mail encabezado por ese título tan Rajoyniano de “Pasan cosas”. Es un número tan redondo que merece la pena pararnos a pensar en la siguiente temporada. Ha sido un viaje largo en el que hemos intentado tomarle el pulso a la cultura de Córdoba, una ciudad que a veces parece atrapada en su propio espejismo, pero en la que, si rascas un poco, siempre hay vida.
En estos nueve meses, le hemos dado un buen repaso a las políticas culturales de la ciudad. Hemos analizado, entre otros temas, la falta de interés municipal por mantener vivos nuestros históricos cines de verano, el levantamiento de los creadores locales frente a la polémica cesión directa de Caballerizas Reales a un museo privado de Barcelona, los usos espurios del C3A -albergando desde congresos de bandas de música hasta presentaciones de la Base Logística del Ejército-, y las crisis de nuestros grandes festivales: desde la controvertida no renovación de Azahara Palomeque al frente de Cosmopoética tras las presiones políticas, hasta la necesidad del Festival de la Guitarra de reinventarse frente a la avalancha de festivales privados veraniegos apoyados por el Ayuntamiento.
Pero no solo hemos sido una newsletter local. Hemos reflexionado sobre la industria musical, desde la irrupción de la Inteligencia Artificial y los artistas fake que acumulan miles de escuchas en Spotify, hasta el impacto de estas herramientas en la industria literaria, pasando por miradas largas sobre ese “neoandalucismo” que acabó triunfando en las últimas elecciones andaluzas, la polémica de Pérez Reverte y David Uclés, el análisis del hype del último disco de Rosalía, o sobre la precariedad laboral del sector cultural, que parece que está a punto de recibir un balón de oxígeno con el largamente acariciado Estatuto del Artista. Incluso llegamos a dedicar un boletín cultural entero a ese paraíso en la tierra que es Adamuz, para despejar los malos aires que dejó el trágico accidente de tren.
Y hemos sido un contenedor de estímulos gracias a nuestra sección Tres cosas, donde decenas de creadores y actores culturales locales y nacionales nos han regalado recomendaciones culturales y vitales imprescindibles. Cito de memoria algunos nombres y que me perdonen los demás: Azahara Palomeque, Fernando Vacas, Cándido Gálvez, Juan López López, David Donnier, Ángel Molina, Lorenzo Soria, Percless, Virginia Filardi, Rosario Villajos, LaLoLa, DavidDJ, Pablo García-López, Antonio Ruz, Juan Antonio Bernier, Pablo García Casado, Rafael Obrero, Migue Pérez o José Manuel Gómez Jurado. Si quieres hacer repaso a todas las recomendaciones, tienes esta pestaña.
Así que este viernes cerramos el microscopio cultural por esta temporada. Gracias por estar al otro lado de la pantalla y la bandeja de entrada, por leer, por indignaros y por celebrar con nosotros que, a pesar de todo, en Córdoba pasan cosas.
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En loop
Para despedirnos hemos confeccionado una pequeña playlist que recoge a qué ha sonado esta newsletter en loop en sus primeros meses de vida. Son 15 temas, con un claro predominio del ambient y la música electrónica, aunque sin dar de lado ni a discos antiguos ni a sonidos más orgánicos como el soul o el folk.
Ha quedado una playlist muy acuática. Diría que perfecta para escuchar en lo que queda de verano si lo que te va es la profundidad y los matices que se escapan en la primera escucha. Esperamos que la disfrutes tanto como nosotros. Y que cuando la oigas, pasen cosas en tu cabeza.
Hasta aquí la primera temporada. Nos vemos en otoño. Hasta entonces, cuidado con la exposición solar, que luego pasan cosas.
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