Los delitos sexuales cometidos por menores duplican su peso en Córdoba en solo un año
La delincuencia entre la población de 14 a 17 años en 2025 muestra dos realidades contrapuestas y complejas en la provincia de Córdoba. Por un lado, la evolución a largo plazo refleja un importante avance social: el número total de jóvenes condenados con sentencia firme se ha reducido un 31,2% en la última década, en consonancia con la tendencia descendente observada en el conjunto de Andalucía. Sin embargo, la lectura del informe monográfico Justicia Juvenil 2026, publicado por el Observatorio de la Infancia y Adolescencia de Andalucía (OIAA), saca a la luz una vertiente preocupante: los delitos de naturaleza sexual han ganado un peso sin precedentes en la justicia juvenil cordobesa.
De acuerdo con el estudio de la institución autonómica, el 5,9% de los adolescentes varones condenados en Córdoba lo fue por haber cometido alguna infracción o agresión sexual. Esta cifra sitúa a la provincia cordobesa en la segunda posición de toda Andalucía -empatada con la provincia de Málaga (5,9%) y únicamente superada por Jaén, donde este tipo de conductas alcanza el 9,6% de las condenas-. La proporción en Córdoba supera con claridad la media registrada en otros territorios andaluces de mayor tamaño, como Sevilla (4,7%), Granada (3,9%) o Cádiz (3,1%). En términos absolutos dentro de la comunidad, Córdoba representó el 10,5% de todas las personas jóvenes condenadas por delitos sexuales en la región, así como el 12% del total de las infracciones penales de esta índole cometidas en Andalucía.
Al poner estos datos con los de 2024, la evolución revela un salto brusco en la provincia. En solo doce meses, la proporción de adolescentes condenados por delitos sexuales en Córdoba se ha duplicado, pasando del 2,9% registrado en 2024 al 5,9% en 2025. Esta acusada subida ha provocado que la provincia escala de forma notable en el mapa autonómico de la violencia sexual juvenil: si en 2024 Córdoba figuraba en el sexto lugar de Andalucía, en el último informe ha pasado a ocupar el segundo puesto. Paralelamente, la representación cordobesa sobre el total de menores condenados por delitos sexuales en la región ha pasado del 5,1% al 10,5%, mientras que las medidas judiciales impuestas por los juzgados cordobeses por esta causa casi se han duplicado, al pasar de suponer el 5,4% al 10,2% del total andaluz.
Deriva autonómica y perfil nacional de las agresiones
La situación observada en los Juzgados de Menores de Córdoba no es un hecho aislado, sino que se enmarca dentro de una preocupante deriva autonómica y nacional. En el ámbito andaluz, las condenas a menores por delitos sexuales se han incrementado un 120% desde el año 2017, pasando de 52 condenas registradas al inicio de la serie histórica a 114 en el último ejercicio analizado.
A nivel estatal, donde el número de adolescentes condenados por este motivo ascendió a 584, la tipología de estos delitos revela una clara prevalencia de las agresiones sobre menores de 16 años (representando el 58,4% del total de los casos nacionales, de las cuales el 85,7% fueron agresiones sexuales y el 14,3% violaciones). El resto de las infracciones corresponden a agresiones sexuales a mayores de esa edad (29,7%), delitos de prostitución y corrupción de menores (7,7%), exhibicionismo y provocación sexual (4,0%) y acoso sexual (0,1%).
Más allá del dato relativo a las agresiones sexuales, el informe del Observatorio ofrece mucha más información. Durante el último año en Córdoba, un total de 204 menores de edad resultaron condenados en sentencia firme. De ellos, 181 fueron chicos y el resto, chicas. Por tramos de edad, la mayor concentración de condenas se registró entre los jóvenes de 16 años (62 menores, equivalente al 30,4%) y los de 17 años (57 casos). Por su parte, los adolescentes de 15 años sumaron 43 condenas, mientras que a los 14 años —la edad mínima legal de responsabilidad penal en España— se computaron 41 sancionados en la provincia.
A pesar de que el número absoluto de condenados confirma el descenso progresivo respecto a la década anterior, la intensidad de las infracciones en la provincia continúa en niveles comparativamente altos. Con 12,01 infracciones penales por cada 1.000 adolescentes censados, Córdoba se consolida como la tercera provincia de Andalucía con mayor tasa de infracciones juveniles. La ratio cordobesa se ubica solo por detrás de las provincias de Granada (15,45 por cada 1.000) y Cádiz (13,69), superando holgadamente a provincias más pobladas como Málaga (9,68) o Sevilla (5,93).
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