Marta Lapeña, muralista en Scarpia: “Aunque no tenga vida, un objeto puede representar mucho”

Marta Lapeña en Scarpia 2021.

Marta Lapeña nació en Ólverga, Soria, y desde pequeña se ha sentido atraída por el arte, en concreto por la pintura. Pero Lapeña reconoce que tuvo influencias de arquitectura a la hora de escoger la carrera, por lo que decidió estudiar Arquitectura de Interiores en la Universidad Politécnica de Madrid. Siempre sintiéndose más a gusto con la parte de diseño y creativa, señala.

Cuando finalizó sus estudios se encontró con “un choque con la realidad” al ver a lo que tenía que dedicarse por lo que intentó llevarse “lo artístico a lo laboral”. Aquí fue cuando comenzó a pintar por libre y “con ganas, fuerza e ilusión”, comenzó a producir y a hacer algún encargo. El siguiente paso fue el muralismo que descubrió en algunos concursos y festivales. A partir de ahí “todo ha ido rodado”.

Para la artista lo principal es hacer su obra “ya sea en el taller”, donde desarrolla las ideas de sus trabajos o los encargos que le van llegando, o “en la calle con murales”, indica. Lapeña nunca ha dejado atrás ningún tema en sus pinturas, “he pasado por todo”. En todos estos años se ha interesado por “retratos, paisajes o vegetación”. Pero ahora, está centrada en los bodegones que le permiten hacer sus propias composiciones “para representar lo que quiero contar a través de los objetos para expresar lo que quiero”. 

Su último mural es el que está realizando en Scarpia, un evento que asegura ya conocía de antes gracias a que “todos los artistas estamos conectados y tenía algún compañero y compañera que había pintado antes”. El festival ha querido contar con la artista soriana para su vigésimo cumpleaños, en el que está elaborando un mural en el patio de la Torre de Garci Méndez.

Limones y naranjas en la Torre de Garci Méndez

El mural, que explica no tiene título porque es algo que no se le da muy bien, está basado en la naturaleza muerta. Para Lapeña, “un objeto aunque no tenga vida, puede representar mucho”, siendo nosotros mismos quienes se la damos mientras nos transportan “a recuerdos y momentos”.

En este caso, la obra que está desarrollando en el municipio cordobés de El Carpio, tiene como elemento principal los cítricos, concretamente los limones y las naranjas. Jesús Zurita, el comisario de este evento, fue quien llamó a la artista para invitarla a participar en el evento y quien le comentó la importancia de estos frutos en el municipio. “Me dijo que era una tierra de limoneros y naranjos, unos elementos que son muy fáciles de representar”, señala.

Además, la artista detalla que antes de empezar una composición se fija “en los colores y en la arquitectura”, de ahí eligió “el amarillo de las fachadas de El Carpio y el rojo terroso”. En el proceso de creación, expone también que se inspira por lo que vive y va aprendiendo mientras observa lo que le rodea y a la gente que tiene cerca, ya que otros de los temas que más le interesan son los sociales o las zonas rurales.

Lapeña comenzó su trabajo en el patio de la Torre de Garci Méndez de El Carpio el 12 de diciembre y finaliza este jueves. Un trabajo de unos 6 metros de alto y unos 7 u 8 de ancho que se quedarán en la fachada del edificio para seguir transportando un año más el arte contemporáneo a través de los murales, gracias a los cuales, según señala Lapeña, cada vez más gente tiene acceso al arte.

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