La UCO se suma a la investigación para la lucha contra la escasez de agua en un proyecto europeo

El investigador de la UCO Julio Berbel.

La Universidad de Córdoba (UCO), a través del Departamento de Economía, Sociología y Política Agraria, participa en el proyecto Suwanu Europe, cuyo objetivo principal es mejorar las estrategias de reutilización de aguas regeneradas en agricultura.

Según ha indicado la universidad en una nota, el catedrático de Economía Agraria y responsable del proyecto en la UCO, Julio Berbel, ha afirmado que la mejora en las estrategias de la gestión del agua es “fundamental para librar la batalla contra la falta de agua, un problema que pone en jaque la propia sostenibilidad del planeta y de los seres vivos que lo habitan”.

Berbel ha detallado que el proyecto busca “conseguir un modelo de gobernanza para mejorar la gestión y el uso de estas aguas”, que pueden usarse de manera segura para la producción agrícola, pero hacerlo requiere una gestión de los riesgos sanitarios, un tratamiento adecuado y una intervención de las autoridades bien orientada.

En este sentido, el proyecto de investigación realizará una guía para facilitar la toma de decisiones y tratará de tejer una red de transferencia efectiva de conocimientos. Para ello, se analizarán casos de éxito como el de Israel o Chipre, países en los que prácticamente se reutiliza la totalidad del agua, y se analizarán ocho regiones de Europa para cuantificar cuánta agua se está reutilizando y cómo se lleva a cabo.

Se trata, ha explicado Berbel, de analizar todos los factores que intervienen y “detectar las barreras administrativas, sociales o económicas” que puedan influir en el proceso de reutilización de aguas regeneradas para fines agrícolas.

España es una de las potencias europeas en cuanto a volumen de reutilización de aguas, pero, según algunos informes, aún podría triplicar esta cantidad en algunas zonas. No obstante, el Parlamento Europeo ha aprobado recientemente una directiva que endurece las condiciones para el uso de aguas regeneradas en agricultura e incluye más restricciones en aspectos relacionados con el contenido microbiano.

“Tenemos que dar garantías a la población de que los alimentos que se han regado con aguas regeneradas que han sido depuradas no están contaminados”, ha resaltado el experto. Este tipo de aguas contienen contaminantes orgánicos de materias fecales y algunos contaminantes químicos derivados de productos cosméticos.

Berbel ha puesto de manifiesto que “aunque el 99% es eliminado por las depuradoras, tenemos que garantizar que en ningún caso llegue al cultivo, ya que conllevaría un riesgo para la salud y unas pérdidas económicas millonarias”.

La reutilización del agua en condiciones de seguridad es fundamental para mitigar su escasez y supone el paradigma del concepto de economía circular impulsado por la Unión Europea basado en dar una nueva vida a lo usado reconvirtiéndolo en una fuente de recurso.

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