Ordenan la retirada de las históricas atracciones de la Plaza del Zoco

Pepe y Loli, propietarios de las atracciones de la Plaza del Zoco

Pocas veces, Pepe y Loli se han visto en la situación por la que viven hoy. Tras 21 años "acampados" en la Plaza del Zoco, con unas atracciones que ya son historia de la ciudad, deben desmontarlas para que el próximo lunes no haya ni rastro de ellas. Muy afectados por la medida, son incapaces de explicar el motivo por el que la Policía Local les ha encomendado este viernes a recoger todas las atracciones. Un cúmulo de contratiempos ha dado resultado la situación actual que, según fuentes municipales, sí tiene una razón: el uso del suelo por dos décadas se habría convertido en "privativo" de un espacio público.

Esta próxima Navidad haría 22 años que Pepe y Loli llegaron a este barrio de Córdoba, "dando vida a la zona", afirma a CORDÓPOLIS la propietaria de un bar cercano. Tal y como explica Pepe, la licencia de ocupación de vía pública cumplía ya y tenía que solicitar la renovación. Acudió al Ayuntamiento "y en mano me requirieron muchos papeles que, incluso, algunos nunca se han pedido". Con 72 años a sus espaldas y cuatro infartos, requirió la ayuda de un gestor para poner toda la documentación a punto.

Enviados todos los documentos, la única vía de comunicación con el Ayuntamiento fue la dirección de correo electrónico del propio gestor. Según comenta, ese mail "recibió una notificación" del Consistorio "en el que se comunicaba que la licencia no se renovaba". El día 21 recibió un aviso de que las atracciones debían abandonar el lugar. "Mi mujer y yo estuvimos ilocalizables y no lo hemos sabido hasta hoy, cuando una patrulla de la Policía Local nos ha dicho que el próximo lunes debe estar la zona desalojada", afirma entre lágrimas Pepe, quien lleva toda su vida entre feriantes.

Loli muestra los documentos de la última inspección, vigente hasta septiembre de 2021, "un documento básico para obtener la licencia". Pero fuentes municipales señalan que "el problema" está en el uso que la pareja ha dado a la plaza durante 20 años, un permiso otorgado siempre bajo licencia municipal. "Una cosa es la ocupación de vía pública ocasional y otra 20 años. Eso se convierte en un uso privativo de un suelo público para disfrute de todos, incluidos vecinos". Jurídicamente, continúan estas mismas fuentes, "pasaría a ser una concesión de concurrencia pública".

Esta situación les ha hecho recordar otra que ya vivieron hace una década, cuando las quejas de una vecina por los ruidos de los menores puso en jaque la renovación de la licencia. "Todo el barrio se movió, e incluso la asociación de vecinos, y conseguimos quedarnos". Desde entonces, apunta, no pone música ni nada que pueda "molestar".

El problema que se le presenta al matrimonio es doble. En primer lugar, dónde guardar las instalaciones. "Desde que llegamos al barrio han estado aquí. ¿Qué hacemos con ellas?", pregunta Pepe desesperado. "Si hoy no me da otro infarto, poco me falta". El segundo y más importante es cuál será el sustento económico de la pareja. "Es nuestra herramienta de trabajo. Durante 13 meses hemos estado perdiendo dinero. 119 días cerrados por el covid y pidiendo ayudas". Han solicitado una nueva licencia en otra plaza pero, afirma este hombre, "desde el Ayuntamiento aseguran que para que sigan esos trámites, la plaza debe estar vacía".

Mientras arrecia la tormenta, el matrimonio recibe el apoyo del vecindario, que incluso ha empezado a recoger firmas a través de Change.org para dar a conocer el caso. "Unos niños del barrio se han acercado hasta aquí a traernos dibujos y a decirnos que nos quieren mucho y a mí se me parte el alma. Yo no sé qué va a ser de nosotros", lamenta Loli entre sollozos. El matrimonio, que acude junto a sus atracciones hasta las 23:00, estará también el próximo lunes a partir de las 9:00, día que expira el plazo otorgado por el Ayuntamiento.

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Publicado el
1 de mayo de 2021 - 05:45 h
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