De infierno a paraíso: Córdoba se suma a una convocatoria para realizar un mapeo del arbolado urbano
El año pasado, en un verano marcado también por los incendios y las olas de calor, un grupo de entidades en las que se encontraban Juventud por el Clima, Barrios por el Clima y Ecologistas en Acción, impulsaron una acción para dar salida a la creciente inquietud de la población por la falta de adaptación de nuestras ciudades a la emergencia climática. La Termometrada Estatal 2025 consistió en la toma de temperatura simultáneas en “infiernos” (plazas duras, con suelo no permeable y sin árboles), y “paraísos” (zonas bien arboladas y con suelo natural, hierba o tierra).
Con la implicación de multitud de colectivos, asociaciones vecinales, AFAs o centros de mayores se logró tomar mediciones en 150 zonas de 43 municipios y 24 capitales de provincia a lo largo y ancho de todo el estado. La medición arrojaba como resultados una diferencia media estatal entre infiernos y paraísos de 1,5ºC. Diferencia que en algunos puntos de Córdoba podían incrementarse hasta los 4ºC en Valdeolleros o los 3 ºC en otros barrios, como Ciudad Jardín, Puerta de Almodóvar o Santuario. Al tiempo que atestiguaban que las noches tórridas, aquellas con temperaturas superiores a los 25ºC, no se daban en los lugares calificados como paraísos, si no en los que tenían suelo duro y sin vegetación (infiernos).
Tras el éxito de la anterior convocatoria, esta iniciativa, reforzada con la incorporación de la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, la Alianza por el Clima, Greenpeace e Intermon-Oxfam, han lanzado una nueva convocatoria este año: el Ecomapeo Estatal – Aquí falta un árbol, con la que buscan medir un elemento clave como la falta de arbolado urbano. Ya que, según Rodrigo Blanca, uno de los organizadores, “el arbolado urbano no sólo reduce la temperatura y mejora la calidad del aire, sino que también contribuye a reducir el ruido, o reduce el estrés y la presión arterial de las personas, siendo un elemento esencial para mejorar la salud y el bienestar de la población en general”.
En concreto el mapeo tendrá lugar el 3 y 4 octubre, y consistirá en señalar, compartiendo la ubicación del móvil en una web especialmente diseñada para ello, “alcorques vacíos”, sin árboles, “tocones o árboles secos”, incluidos en parques, y “alcorques asfixiantes”, aquellos cubiertos con cemento “drenante”, aquellos en que el tronco ocupa su totalidad o en los que el árbol está fuera o en el límite del mismo. Esta acción se llevó a cabo en Córdoba en 2020, y en una mañana la vecindad identificó 2.400 alcorques vacíos en la ciudad. Ahora pretenden replicar esta experiencia en diversos municipios del Estado.
Para la organización la preocupación por la falta de adaptación de los entornos urbanos y el papel esencial del arbolado es manifiesta, en la medida que informan que en apenas una semana se han sumado al mapeo 600 personas de más de 120 municipios (22 capitales de provincia) y más de 160 asociaciones.
Así afirman: “ante los cada vez más recurrentes eventos climáticos extremos, olas de calor, incendios o DANAS, y dada la ausencia de respuesta institucional acorde a la gravedad de la emergencia climática, este tipo de acciones, concretas y propositivas, nos permite canalizar nuestra inquietud y actuar. Con los resultados de este mapeo trasladaremos una propuesta a cada municipio para exigir mejoras importantes en el arbolado urbano”.
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