Córdoba, tercera provincia de España con más superficie agrícola siniestrada por incendios este año
La provincia de Córdoba es la tercera de España con una mayor superficie agrícola declarada con siniestro por incendio, contabilizando hasta 1.489 hectáreas, solo por detrás de Sevilla y Huesca en el territorio nacional.
La Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados, S.A. (Agroseguro) ha informado este jueves de que la superficie declarada con siniestro por incendio en 2026 alcanza a 41 provincias, con especial incidencia en cuatro de ellas, todas por encima del millar de hectáreas.
La provincia con mayor afectación es Sevilla, con 2.030 hectáreas, mientras que la segunda es Huesca, con 1.559 hectáreas, en tercer lugar está Córdoba, con 1.489 hectáreas, y la cuarta es la provincia de Lleida, con 1.454 hectáreas.
En una nota, la entidad ha detallado que ha recibido declaraciones de siniestro por incendio correspondientes a 15.842 hectáreas, fundamentalmente agrícolas, aseguradas en 2026, una cifra provisional que previsiblemente seguirá creciendo, a medida que los agricultores sigan comunicando los daños sufridos en las últimas semanas, una vez que han podido acceder a las zonas y explotaciones afectadas, todo ello tras los últimos incendios que sufre España y que ya se sitúa entre las más altas de la última década, sólo superada por 2025.
En este sentido, la superficie siniestrada en lo que va de año ya se sitúa como la segunda más elevada de la última década y confirma la incidencia de los incendios sobre las producciones agrarias durante las dos últimas campañas, han apuntado desde Agroseguro.
En relación con la superficie declarada con siniestro en 2026, los daños corresponden en más de un 90% a cultivos herbáceos --en concreto, cereal de invierno--, aunque se extienden a otra veintena de cultivos, como girasol, leguminosas, frutos secos, aceituna, viñedo, frutales, cítricos o explotaciones forestales.
Las primeras estimaciones apuntan a que las indemnizaciones de 2026 superarán los dos millones de euros por daños en producciones agrícolas españolas, aunque esta cifra tiene un carácter muy provisional. De confirmarse durante la evaluación de daños, a lo largo de la última década Agroseguro habrá abonado más de 22 millones de euros en indemnizaciones por daños provocados por el fuego y los incendios en cultivos agrícolas y en cabañas ganaderas.
Si bien las cifras de indemnización por incendio no son comparables a otros riesgos como el pedrisco, la sequía o la helada, sí destacan por su impacto en las explotaciones y zonas afectadas, dado que provocan --en casi todos los casos-- una pérdida completa de la producción, así como importantes daños personales, económicos y medioambientales.
La cobertura por incendio
Agroseguro ha recordado que los daños provocados por incendio están cubiertos por el sistema español de seguros agrarios combinados, tanto en producciones agrícolas como ganaderas. “Todos los productores asegurados cuentan con protección frente a este riesgo dentro de las garantías básicas de sus pólizas, incluyendo los daños en la producción y, cuando corresponda, en las plantaciones”, ha señalado el director del área Técnica de Agroseguro, Félix Novoa, quien agrega que “en el caso de las explotaciones ganaderas, la cobertura también ampara los daños sufridos por los animales asegurados a consecuencia del fuego”.
Además, para los cultivos herbáceos, la producción con mayor superficie asegurada en España y cuya recolección coincide con el verano, la garantía de incendio se extiende a la producción afectada por la creación de cortafuegos preventivos necesarios para las labores de extinción. El seguro agrario cubre los daños por incendio, independientemente del origen del fuego. El productor asegurado siempre cobrará la indemnización correspondiente y en caso de que se establezca que el incendio ha sido provocado --y se determine el responsable-- se realizarían los trámites pertinentes para que las entidades aseguradoras puedan reclamar los importes abonados.
Por tanto, “la incidencia de los incendios sobre las explotaciones agrarias y ganaderas está siendo especialmente elevada durante las dos últimas campañas”, ha subrayado Novoa, quien ha comentado que “en este contexto, el seguro agrario sigue siendo la principal herramienta para que agricultores y ganaderos puedan recuperar su actividad tras un siniestro”.
Agroseguro ha insistido en que, en caso de incendio, no existe urgencia para comunicar el siniestro. La prioridad debe ser seguir las indicaciones de las autoridades y evitar cualquier riesgo personal. Una vez extinguido el incendio y cuando sea posible acceder a las explotaciones con seguridad para evaluar los daños, los agricultores y ganaderos afectados podrán comunicar el siniestro a través de su mediador o de los canales habituales. Agroseguro ha reiterado su compromiso de coordinar la valoración de los daños y el pago de las indemnizaciones con la máxima agilidad posible, con el objetivo de facilitar la recuperación de las explotaciones afectadas.
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