¿Qué fue del Pacto por el Clima?

Pacto por el clima firmado en Córdoba en 2015.

A finales del pasado año, mientras la ONU alcanzaba un histórico acuerdo en su Cumbre por el Clima celebrada en París, aquí la iniciativa Córdoba se mueve por el clima consiguió que cinco de los seis partidos políticos representados en el Ayuntamiento –PSOE, IU, Ganemos Córdoba, Ciudadanos y UCOR- firmasen el denominado Pacto por el Clima. Se trataba de una hoja de ruta a nivel local para empezar a trabajar desde el consistorio con medidas para ayudar a frenar el cambio climático.

El Pacto por el Clima de Córdoba se centraba en acciones a corto y medio plazo para mejorar las condiciones medioambientales de la ciudad. El documento –al que también se adhirieron en su día otras formaciones políticas y ecologistas como Equo, la Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz (ASPA), el PCE y Ecologistas en Acción- incluye una veintena de medidas para poner en marcha desde el Ayuntamiento. Entre ellas, la elaboración de un diagnóstico sobre la situación medioambiental del municipio para realizar planes de reducción de emisiones, un diseño urbanístico acompañado con más arboleda, reducir el uso de vehículos municipales, el consumo de energías renovables, así como acciones de sensibilización y formación.

Un año después de la firma del Pacto por el Clima, ¿qué se ha hecho? El Ayuntamiento sí ha llevado a cabo la tarea de elaborar un primer diagnóstico sobre la situación medioambiental, con el objetivo de marcar unas líneas como base de su acción. Está previsto que en el primer trimestre de 2017 se repita ese estudio para realizar una comparación y ver los cambios que haya podido haber en el año transcurrido, según ha avanzado a este medio la delegada de Medio Ambiente, Amparo Pernichi.

Sobre la plantación de más árboles, la acción del consistorio ha iniciado la propuesta incluida en el Pacto por el Clima con 1.200 ejemplares en este año que se suman a los alrededor de 80.000 ya existentes en la ciudad. Se trata de una acción que se ha puesto en marcha “tímidamente”, reconoce la delegada de Medio Ambiente, pero sobre la que en 2017 indica que aumentará con los árboles que se incluyan en los futuros parques de Levante y del Canal.

Con ello se pretende alcanzar y consolidar la media europea de árboles por habitantes – un árbol por cada tres habitantes- mientras que en Córdoba las cifras dan un ejemplar por cada cuatro habitantes. Y, a la vez, elegir especies autóctonas como el algarrobo que necesitan un menor consumo de agua. Para el futuro queda, dice Pernichi, por un lado el establecimiento de corredores de sombra en la ciudad que permitan al peatón refugiarse del sol y, por otro, un diagnóstico de los alcorques que en toda la ciudad actualmente no tienen árboles para, de aquí a final de mandato, plantar ejemplares en ellos.

En cuanto a la eficiencia energética, el consistorio sí ha elaborado un plan específico dotado con un total de 7,8 millones de euros con el objetivo de llegar a reducir en un 33% la huella de carbono en el consumo de energía. La constitución de la denominada Mesa por la Energía ha sido uno de los primeros pasos para desarrollar medidas en este sentido y, en estudio está aún, la posibilidad de “darle protagonismo a las energías renovables” en la contratación municipal del suministro.

En este ámbito, el Ayuntamiento sí ha dado pasos en la reducción de la contaminación lumínica y, por otro lado, ha elaborado un estudio de su consumo energético disgregado, tanto de 2014 como de 2015, “para ver la evolución” y, a iniciativa de Ganemos Córdoba mediante moción aprobada en Pleno, esa información se hará pública para ver los consumos y las posibles reducciones.

Igualmente, la conciencia social sobre un uso eficiente de la energía es una medida en la que el consistorio tiene varias ideas aún por desarrollar –señala Pernichi- pero que servirían para trabajar en este sentido con escolares y también con comerciantes y pequeñas empresas para demostrar cómo un consumo energético eficiente, además de beneficioso para el medioambiente, también les proporciona un ahorro de costes.

Sobre el fomento de la movilidad sostenible para reducir las emisiones de CO2, el uso de la bicicleta se ha intentado difundir con campañas de sensibilización y la difusión de rutas en bici. Y aquí, por un lado el Ayuntamiento reclama a la Junta que ejecute el Plan de la Bicicleta que quedó paralizado y, por otro, estudia cómo hacerse cargo del mantenimiento de los carriles-bici que ya hay hechos para su uso.

De otro lado, y dentro de la reducción de emisiones que logra el autoconsumo y el comercio de cercanía, se han puesto en marcha una serie de huertos urbanos, con una vertiente formativa en el Centro de Educación Ambiental. Y, próximamente, -anuncia Pernichi- se destinará un espacio de 4.500 metros cuadrados distribuidos en 62 parcelas de huertos sociales, en lo que se denominarán Los huertos de Paco que estarán en la Carretera de Palma del Río junto a la Electromecánicas.

Más allá de esta primera evaluación de lo hecho, quedan por continuar las líneas emprendidas y por hacer otra serie de medidas –algunas muy ambiciosas y de complicado encaje burocrático- que se incluían en el Pacto por el Clima. A saber: programas de producción y autoconsumo con energías renovables, la rehabilitación energética de edificios, reforestación de espacios libres, acciones e incentivos fiscales para quienes adopten medidas contra el cambio climático, reducción de los desplazamientos en coche en los servicios municipales y entre la ciudadanía, fomentar superficies terrizas o praderas frente al asfalto o granito, un diseño urbanístico de calles y plazas con criterios climáticos y persistir en la formación y concienciación de la ciudadanía sobre el cuidado medioambiental. Todo ello, dispuesto como una hoja de ruta local que pretende actuar en consonancia con los informes de la ONU sobre el freno al cambio climático.

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