Nach, el poeta de los loops, samplers y raps orquestales

El rapero Nach, anoche, en Cosmpoética | MADERO CUBERO
El rapero conversó con la poeta Sara S. Gallardo sobre creación, música y escritura

Nach no es un rapero cualquiera. Desde muy pronto, desde su primer disco, de hecho, se distinguió por unas letras cuidadas y complejas que iban mucho más allá del “yo, mi, me, conmigo” de los primeros tiempos de los rapsodas callejeros de ropa ancha y gorras americanas. No. Nach daba una vuelta de tuerca y exploraba en mundos que, sin dejar de ser los propios del rapero tipo -rebeldía, individualidad, competitividad bien entendida y denuncia social-, exploraba de manera distinta aspectos también comunes de la cultura hip-hop como la necesidad de expresarse libremente, el deseo de ser escuchado y el amor a la creación.

Nach visitó anoche Cosmopoética. Lo hizo de la mano de la poeta Sara S. Gallardo, quien confesó que cuando empezó a escribir lo hizo, en parte, por culpa del rapero y el primer tema que escuchó de él, Basado en hechos reales. “Bueno, en realidad yo ya escribía, pero lo hacía en una casa sin muchos libros. Y escuchándote me di cuenta de que había un mundo ahí fuera de gente como yo a la que no solo le gustaba escribir, sino que era una pasión, vivían para escribir”.

Nach la miraba en silencio. Y en silencio hacía lo mismo el público de la sala Polifemo del Teatro Góngora. Un espacio que se llenó de un público muy joven para oír hablar a los dos artistas y comentar una selección de temas escogidos por el rapero. ¿Un rapero que ha influenciado a una generación de poetas? “Eso es decir mucho. Cuando me llaman poeta es un gran halago pero... pffff. Es mucho decir que haya influido en poetas. Yo sé lo que hago, conozco los mecanismos, me gusta crear. Pero...”. Nach no lo veía claro. Pero reconocía los puntos en común con los escritores que, oficialmente, son escritores y poetas: el sufrimiento de lograr un tema que a uno le satisfaga, la soledad. “Ahora estoy enfrascado en la grabación de un nuevo disco y reconozco que he sufrido mucho para escribirlo”.

Ayer Nach no sufrió. Se le notaba en la cara que disfrutaba de esa cosa tan rara de estar delante del público contando sus vivencias y haciendo esa cosa tan rara y a la vez poética que es escuchar su propia obra delante de los fans. Y que tanto el artista como la audiencia guardasen un escrupuloso silencio.

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