Los mariscos frescos: ¿cómo los podemos reconocer?

Ensalada de marisco | PIXABAY

Los pescados y mariscos son alimentos ricos en proteínas y nutrientes que son muy saludables para el organismo. Sin embargo, para aprovechar todas sus ventajas es necesario que ambos estén bien frescos. Un lugar que nos proporcione siempre estos alimentos de la mejor manera será sinónimo de calidad y buen hacer.

Es lo que sucede con la Pescadería Saturnino, un modelo de negocio con más de 50 años de historia y que se ha convertido en todo un referente en su sector. Situada en la ciudad de Zaragoza, esta pescadería está considerada no solo una de las mejores de la capital maña, sino también de nuestro país. El marisco Zaragoza que nos ofrece es siempre fresco y de la mejor calidad.

Pero, ¿cómo podemos saber precisamente que estamos ante un marisco fresco? En realidad, hay una serie de aspectos que nos pueden dar a entender a primera vista la calidad del pescado y el marisco.

Características del marisco fresco

Resulta evidente señalar que el marisco fresco es aquel que se comercializa aún vivo. Al mismo tiempo, deben presentar un claro olor a mar, algo que resulta fácilmente reconocible. De no ser así, es un síntoma muy significativo de que no se halla fresco.

Cada marisco tiene unas características propias que nos van a permitir distinguir si se halla fresco o no. A continuación, valoramos algunos de los que se consumen más habitualmente para ver cómo podemos comprobar si están frescos.

Las gambas y langostinos se hallan entre los mariscos más vendidos en cualquier pescadería. Tanto uno como otro presentan unas características muy similares. Precisamente, si queremos saber si están frescos debemos fijarnos en la cabeza de cada ejemplar. El aspecto fresco se refleja en el color translúcido de la cabeza y un cuerpo sin manchas oscuras.

Otra forma de comprobar si las gambas y langostinos están frescos tiene que ver con el propio cuerpo del marisco. Su carne la debemos encontrar firme, con un caparazón brillante y resistente.

Un marisco de características diferentes es el que nos encontramos con los mejillones y las almejas. En este caso, hay que prestar especial atención a la concha de cada ejemplar. Un molusco fresco de este tipo tiene que tenerla cerrada (aunque si se abre, con solo presionarla un poco se vuelve a cerrar). Una concha que, por cierto, solo debe abrirse al cocinar el ejemplar.

A su vez, si queremos saber si los mejillones y almejas están frescos debemos comprobar que el líquido del interior de estos moluscos es abundante y de color claro.

Las sepias, calamares y pulpos también son productos del mar que se venden muy habitualmente en cualquier pescadería. Para saber si están frescos, solo tenemos que comprobar que la carne tenga una textura firme, con tonos blancos nacarados o rosado y de aspecto brillante.

Cómo debemos congelar el marisco

En muchas ocasiones compramos el marisco fresco para congelarlo en casa. No obstante, si lo hacemos bien el producto no tiene por qué perder del todo ni su textura ni su sabor. En este caso, también cada especie de marisco requiere de un modo de congelación u otro.

La primera recomendación a tener en cuenta es no mezclar el marisco recién comprado con el que ya lleva tiempo en el interior del congelador. Lo ideal sería separarlos al menos con un bloque de hielo para que el marisco fresco no se deteriore del todo.

Por otra parte, mariscos como las nécoras, el centollo, el buey de mar y los cangrejos deben congelarse cocidos, envueltos en papel de periódico y metidos en una bolsa. Para que mantengan todo su sabor, debemos sacarlos del congelador unas 24 horas antes de su consumo y dejarlos a temperatura ambiente.

Las almejas y berberechos son bivalvos que debemos congelar crudos. De todas maneras, también es posible congelar las almejas cocidas, pero para ello debemos congelar también el caldo de cocción. A la hora de descongelarlas, lo ideal es tenerlas en la nevera unas 24 horas antes de su consumo.

Un marisco como el bogavante se puede congelar tanto crudo como cocido, aunque la mejor opción es siempre esta última. Como sucede con todos los mariscos anteriores, no debemos dejar el bogavante más de 3 meses en el congelador, ya que perdería su textura y su sabor.

El marisco en Zaragoza de Pescados Saturnino está formado especialmente por moluscos y crustáceos. Aquí vamos a poder encontrar especies como los bueyes de mar, centollos, percebes, bogavantes, cigalas, langostas, nécoras, gambas, langostinos, almejas, mejillones, camarones, etc. Todos ellos mariscos frescos de la máxima calidad.

Y es que Pescados Saturnino lleva más de 50 años siendo la empresa líder del sector en Zaragoza. Una empresa que se dedica tanto a la venta al por menor como a la hostelería. Un establecimiento con décadas de historia y que garantiza los mejores productos del mar para sus clientes.

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Publicado el
8 de mayo de 2019 - 03:36 h
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