Una segunda inspección en enero avaló la apertura de Caballerizas, aunque ordenó clausurar una nave
Una segunda inspección realizada el 30 de enero por el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento de Córdoba avaló la continuidad de la actividad en las Caballerizas Reales de Córdoba, aunque ordenó la clausura inmediata de una de sus dependencias por motivos de seguridad.
Según ha podido saber este periódico por fuentes municipales, la revisión técnica llevó a cabo como parte del seguimiento de las medidas adoptadas tras las graves deficiencias detectadas en una inspección anterior, que tuvo lugar a mediados de diciembre de 2025, y que describió un escenario de “riesgo grave e inminente” en este complejo histórico, donde coinciden caballos, trabajadores, visitantes y actividades culturales.
Tras este primer informe, el Ayuntamiento ordenó la toma de medidas urgentes e inmediatas, así como otras a corto y medio plazo, y ordenó una segunda inspección, que tuvo lugar a finales de enero. Según el resultado del informe, los bomberos emitieron entonces una certificación favorable condicionada para el resto del recinto monumental, lo que ha permitido mantener su uso habitual “bajo supervisión”.
Las conclusiones, facilitadas a este periódico, consideraban que las medidas de seguridad ejecutadas en el conjunto del complejo eran suficientes para validar su funcionamiento y, de hecho, las Caballerizas, gestionadas por Córdoba Ecuestre, han continuado acogiendo actividades ecuestres, visitas culturales y eventos tras esta valoración técnica.
El informe, no obstante, ordenó la clausura técnica inmediata de la denominada “nave de soldadura”, una zona del complejo donde los bomberos han detectado varios riesgos que han hecho incompatible su uso. Según la inspección, en esta nave han concurrido problemas estructurales, higiénicos y de seguridad contra incendios, lo que ha llevado a decretar el cese total de actividad en el espacio.
Los técnicos han determinado que la instalación debe haber quedado precintada y sin suministro eléctrico, impidiendo cualquier utilización hasta que se realicen las actuaciones necesarias. Durante la inspección, los bomberos han identificado además riesgo de desprendimientos en la estructura de la nave, lo que ha reforzado la decisión de clausurar el recinto.
En el interior también han aparecido restos de materiales con amianto, lo que ha obligado a exigir un proceso específico de desamiantado antes de cualquier posible reapertura.
Según fuentes municipales -Córdoba Ecuestre aún no ha contestado a las preguntas de este periódico-, esta dependencia del complejo no tiene tránsito habitual de personas. Para que la nave pueda volver a utilizarse, el informe ha establecido que deberá presentarse un proyecto técnico de rehabilitación, que incluya tanto las actuaciones estructurales necesarias como la retirada segura de los materiales con amianto.
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