¿Por qué se ha derrumbado una muralla de 2.000 años en Córdoba?

La muralla, al fondo, totalmente derrumbada | ÁLEX GALLEGOS

Córdoba es un enorme yacimiento arqueológico, una suma de construcciones históricas que tiene el privilegio de seguir disfrutando de obras civiles y militares construidas hace 2.000 años. Una de ellas es la muralla levantada por Claudio Marcelo en época republicana y ampliada posteriormente durante el Imperio Romano, que tuvo a Corduba como una de sus principales colonias en Hispania. Bajando la calle Diario de Córdoba, primero, y San Fernando después, tras las casas de la acera derecha se sigue conservando casi intacto un enorme tramo de muralla defensiva. Estos muros, reutilizados una y mil veces, separaron después a la Medina musulmana de la Axerquía y a la parte noble de la ciudad cristiana de la más pobre. Ahora, un tramo de muralla, que goza del mayor nivel de protección cultural y que incluso delimita la zona considerada Patrimonio Mundial por la Unesco en el casco histórico de Córdoba, se ha venido abajo. Pero, ¿por qué?

Durante 2.000 años, la muralla se ha integrado en la ciudad. Se ha solapado como un guante y ha servido tanto para separar una zona de otra como incluso de muros de muchas viviendas, que han ido dejando su huella. En los últimos años de la Córdoba moderna, muchas de las viviendas que se apoyaban sobre la muralla han ido desapareciendo poco a poco. Algunos históricos edificios, como la ermita de la Aurora, incluso se vinieron abajo de una manera similar a la que ha ocurrido este martes en la calle San Fernando. Y arrastraron a parte de la muralla.

Este martes, sobre el lugar ya trabajaban arquitectos y arqueólogos codo con codo con los bomberos. Los técnicos eran los que ordenaban cómo tenía que ser la retirada de escombros para no mezclar los sillares históricos con los restos del cerramiento, de hace apenas unos años, y los que a la vez iban viendo lo que había pasado. Y respondían a la pregunta: ¿por qué?

La causa principal es, precisamente, la ausencia de una vivienda. Las casas, aunque en ruinas, hacían de contención a la muralla, una especie de gran sillar. Una vez demolidas estas casas, la muralla quedaba sin protección alguna, a la intemperie. Aparte, en el caso del solar que se ha venido abajo, la muralla soportaba una gran presión al otro lado. El jardín del palacio de los Marqueses de El Carpio se apoya directamente sobre la muralla y su terreno estaba ejerciendo una enorme presión sobre la misma, según han confirmado diferentes fuentes.

De hecho, tal y como confirman fuentes de la Gerencia Municipal de Urbanismo, sobre el solar (que también es propiedad de los Marqueses de El Carpio) no hay ningún expediente abierto. Sobre el papel, la demolición de la vivienda se había ejecutado conforme a la normativa vigente. Pero el derrumbe ha demostrado, según otras fuentes, que quizás esa normativa es insuficiente para proteger uno de los grandes tesoros de la ciudad: su muralla. O lo que queda de ella.

En principio, y según las fuentes, la solución estaría en que estos espacios nunca quedasen como un solar. Es decir, en que si se da la orden de demolición inmediatamente después debe ir la reconstrucción del edificio. De lo contrario, pasarían años como ha ocurrido ahora sin que la muralla tuviese protección y corriese riesgo de venirse abajo.

No es la primera vez que algo así ocurre en la ciudad. En el año 1997 se produjo otro derrumbe de muralla en el Alcázar de los Reyes Cristianos, hacia la calle Santa Teresa de Jornet. Entonces se vinieron abajo 20 metros de muralla. Y la Junta, a través de la Consejería de Cultura, prometió que algo así jamás podría volver a pasar. Pero la historia se ha repetido. 2.000 años de la historia de Córdoba estaban este martes por los suelos. La suerte es que ninguno de esos inmensos cascotes ha provocado daños personales en una de las calles más transitadas de la ciudad.

https://cordopolis.es/2019/10/15/cae-derrumbado-un-muro-en-la-calle-san-fernando/

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Publicado el
15 de octubre de 2019 - 14:22 h
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