Una década viviendo bajo grietas

Otra vecina introduce una tabla en la pared de su casa | MADERO CUBERO
Cuatro familias de Maruanas, una pedanía de El Carpio, sufren un problema endémico provocado por la fuga de unas tuberías antiguas y unas obras mal hechas | Las grietas atraviesan de punta a punta sus viviendas

Grietas por las que cabe una mano atraviesan de punta a punta cuatro viviendas de Maruanas, una pequeña pedanía de El Carpio localizada en la carretera hacia Bujalance. Sus habitantes, cuatro familias de este pequeño núcleo de población, llevan padeciendo este problema desde el año 2006, cuando la avería en unas tuberías antiguas que pasaban junto a los cimientos de sus casas comenzaron a tener más fugas de lo habitual. Las casas se levantan sobre arcillas expansivas (el temido suelo sobre el que se sostienen casi todos los pueblos de la zona de la Campiña cordobesa), que al entrar en contacto con el agua de las tuberías provocaron movimiento en sus cimientos.

Desde 2006 las viviendas sufren un problema endémico que tienen que solucionar los vecinos todos los años. Cada poco tiempo tienen que contratar a una cuadrilla de albañiles para que acuda a sellar las grietas, que recorren toda la vivienda, de un extremo a otro, e incluso levantan el suelo. Al poco de ser rellenadas, las grietas reaparecen. Tan anchas son que algunas de las familias han comenzado a poner tablillas dentro, por miedo.

Una de las vecinas afectadas por las grietas es María Magdalena Hermoso, que se muestra ya desesperada ante la falta de solución. Estos vecinos presentaron diversos escritos en el Ayuntamiento de El Carpio, que llegó a tomar cartas en el asunto. La gestión del agua potable corresponde a la empresa Casagua, pero el suelo es propiedad municipal. Hace años se llevaron a cabo obras, que acabaron por sustituir las tuberías y desplazarlas lejos de estas casas. No obstante, el problema regresó. Hermoso asegura que durante las obras se dejaron los huecos que ocupaban las tuberías totalmente libres, y comenzaron a volver a afectar a los cimientos de sus viviendas, a pesar de las promesas del Ayuntamiento de El Carpio.

Hermoso espera resolver el asunto “por las buenas” y no tener que acudir a los tribunales, donde asegura que su problema se puede eternizar “por lo menos dos años más”. El Ayuntamiento y Casagua están determinando a ver de quién es la responsabilidad de estas grietas y sobre todo quién tiene que hacerse cargo de resolverlas. Otra de las tuberías recién instaladas también han comenzado a sufrir problemas y a provocar humedades. En los próximos días, esta vecina tiene previsto acudir a la Diputación en busca de ayuda.

Las viviendas llevan construidas varias décadas sin que hasta la fuga de agua hayan tenido problema alguno, recuerda esta vecina. No obstante, tras la aparición de las grietas han tenido que reparar tejados, “con rajas por las que cabía una mano” y que estaban provocando hasta inundaciones dentro de estas casas. “Me gasté 9.000 euros”, lamenta esta mujer, que asegura que el problema no ha sido generado por culpa de los vecinos, sino por causas ajenas.

Mientras tanto, estas cuatro familias conviven con las grietas en su vivienda, que pese a las enormes rajas que presentan no han sido declaradas inhabitables ni en riesgo de derrumbe.

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