La confluencia de la izquierda en Córdoba, en punto muerto

Asamblea de Ganemos | ÁLEX GALLEGOS

Este lunes, Izquierda Unida, Podemos, Equo y Ganemos se vuelven a ver las caras en la mesa de negociación de la confluencia de las fuerzas de izquierda para las próximas elecciones municipales de 2019, pero lo harán en punto muerto. La confluencia local está en el aire después de que la asamblea de Ganemos haya dado un no rotundo al proyecto que ponen sobre la mesa las demás fuerzas políticas.

Que ese no sea definitivo depende ahora de los demás partidos, de si acceden a mantener las conversaciones y negociar dentro del acuerdo lo que Ganemos ha delimitado como sus líneas rojas para aceptar la confluencia. El no, ya lo tienen. Ahora está por ver si quieren insuflar algo de oxígeno para reanimar el proceso.

Sobre el tablero de juego están varios asuntos a los que la asamblea de Ganemos se ha negado rotundamente: 43 votos negativos, por solo 6 positivos y 10 abstenciones. Para empezar, la propuesta que ahora mismo hay sobre la mesa y ha sido rechazada por Ganemos es que la confluencia sea una coalición de partidos: la agrupación de electores no lo es y, además la mayoría se niega a que la confluencia sea una mera suma de siglas y partidos. Piden un proyecto unitario, argumentándolo en su propia experiencia como confluencia nacida para las elecciones de 2015 con personas de distintos partidos, movimientos sociales y colectivos.

Código ético y limitación de mandatos

Otro de los puntos clave de la negativa de Ganemos a esta confluencia está en el código ético y en la limitación de mandatos. La negociación de las fuerzas de izquierda propone que, o bien se limite según lo establezca cada partido, o bien se acepten dos mandatos y un tercero si así lo aprobara la asamblea de la confluencia.

Asimismo, el sueldo de los cargos que pudiera tener la confluencia también está en juego. Los cargos de Ganemos cobran tres veces el salario mínimo interprofesional y eso es lo que quieren para la confluencia. Pero en la negociación, las otras fuerzas lo han aumentado hasta 3,5.

Otras cuestiones, no menores, que han cosechado la negativa de Ganemos tienen que ver con el modelo organizativo del sujeto político que surgiera de la confluencia y con la financiación del mismo: Ganemos apuesta por una caja única, pero esa idea no ha sido admitida por las otras fuerzas hasta ahora en las negociaciones.

Negociaciones clave

La marca con la que esta confluencia se presentaría no está en el meollo de las discusiones. En principio se ha barajado Adelante Córdoba -emulando el nombre de la confluencia de IU y Podemos para las elecciones andaluzas-, aunque voces de Ganemos han propuesto que se pudiera llamar Córdoba Adelante.

Así las cosas, el futuro de la confluencia está por decidir. Las negociaciones de este lunes y los próximos días dirán si el no de Ganemos va a ser definitivo, si quiere ser una jugada más en la estrategia para que el resto de partidos acepten parte de sus condiciones o si la voluntad de las distintas fuerzas es, realmente, la de confluir y ceder en sus posiciones para lograrlo.

En ese punto, habrá que ver si las directrices que marquen las direcciones andaluzas de IU y Podemos apoyan los movimientos de sus fuerzas a nivel local o si bien llaman a intentar la negociación final para lograr la confluencia. En Ganemos, nacida como fuerza local, no hay voces superiores a las que escuchar, pero deberá sopesar el abanico de posibilidades que se le abren si no confluye: desde presentarse en solitario a las elecciones con las fuerzas mermadas o ni siquiera hacerlo.

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