Al banquillo por abusos sexuales a un menor al que acogía en su casa pues su familia no tenía agua caliente

Interior de la Ciudad de la Justicia | MADERO CUBERO

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba juzgará entre el 18 y el 21 de este mes a G. V. L., un hombre que está acusado de cometer varios delitos sexuales contra un menor de 13 años al que acogía en su casa para que se duchara después de jugar al fútbol ya que su familia no tenía agua caliente.

Según consta en el escrito de la Fiscalía Provincial, el hombre se enfrenta a una pena de 14 años de cárcel por el delito continuado de abuso sexual cometido, presuntamente, durante el año 2015.

La Fiscalía relata que el hombre conoció a la familia del menor en la cárcel. Allí supo que un padre iba a ser desahuciado con su hijo. El hombre le dijo que iba a ocupar una vivienda para instalarse con su familia. El acusado, a su vez, ofreció a la familia que tanto el menor como su madre pudiesen entrar en su casa y asearse allí, ya que carecían de agua caliente en la vivienda ocupada.

El Ministerio Fiscal sostiene que “desde un principio” el procesado “mostró un especial interés por el menor a quien iba a buscar a su domicilio o le acompañaba en ocasiones para llevarlo y recogerlo en actividades extraescolares relacionadas con el fútbol”. El procesado, siempre según la Fiscalía, se ganó la confianza del menor y le insistió en que no le dijera nada a su familia. Los abusos, según la Fiscalía, comenzaron en noviembre dentro de la casa del procesado.

“El procesado, comunicándose con el menor por teléfono, empezó a decirle que se tenía que duchar con él en su domicilio”, describe la Fiscalía. El escrito también añade que en noviembre de 2015 los abusos fueron a más, empezaron los tocamientos e incluso llegaron a las felaciones mutuas y masturbaciones. El hombre, siempre según la Fiscalía, le recogía del fútbol y le regalaba todo tipo de ropa deportiva.

El 27 de noviembre, la madre se enteró de lo que pasaba. Le pidió a su hijo que le devolviera el teléfono móvil. El niño le había contado lo sucedido a otra persona y finalmente acabó hablando con su madre, que puso los hechos en conocimiento de la Policía Nacional. “El menor ha tenido problemas derivados de los abusos sexuales coherentes con la victimización”, según han asegurado los psicólogos.

Ahora, el procesado se enfrenta a una pena de 14 años de cárcel. La Fiscalía también solicita para él la prohibición de acercarse a un radio inferior a 500 metros al menor durante un periodo de diez años una vez que cumpla la condena de cárcel.

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