Los arquitectos desisten de sus quejas por la altura del edificio de Gran Capitán

.
En una segunda comunicación a la Gerencia Municipal de Urbanismo señalan que la Innovación y el Estudio Detalle se ajustan a la legalidad, aunque lamentan no contar con un representante en las comisiones de la GMU, como han reclamado en varias ocasiones, “para evitar este tipo de circunstancias”

El Colegio de Arquitectos rectificó su petición de explicaciones a la Gerencia Municipal de Urbanismo diecinueve días después de plantearle dudas acerca de la innovación que permitía aumentar de cinco a siete las alturas en una de las fachadas del inmueble de Gran Capitán 23, en concreto la de Fray Luis de Granada, así como el aumento de la superficie a construir del 70 al 100%. En el primer escrito, los arquitectos señalaban, tal y como se recogió en la información publicada ayer, que pese a que la reforma se ajustaba al Estudio Detalle aprobado en junio de 2010, “parece romper con los criterios que siempre han sido la base legal de resolver los volúmenes edificatorios. Resulta obvio que dos plantas más de altura afectan negativamente a vistas y luminosidad a las viviendas colindantes”.

Diecinueve días después, en otra carta firmada por el decano del Colegio, se desiste de estas explicaciones “tras comprobar que tanto la innovación del Plan General, como el Estudio Detalle, que fueron aprobados con anterioridad a la concesión de la licencia” cumplen con la legalidad vigente y que el inmueble cumple con el ordenamiento urbanístico, motivo por el que no creen necesarias las justificaciones que se reclamaron a Urbanismo.

Solventada esta cuestión, el decano de los arquitectos pide una reflexión ya que “circunstancias como la presente rectificación no se hubiesen producido de contar este Colegio con la asistencia de uno de sus miembros en ciertas comisiones o reuniones de coordinación con esa Gerencia, como repetida y continuadamente venimos solicitando”.

Si la polémica del lado de los arquitectos está zanjada, no es el caso de las cuatro asociaciones de vecinos que, con fecha posterior al escrito de rectificación de los profesionales, en concreto el 2 de julio, toman como base el primer escrito y manifiestan su queja ante la GMU por la alura proyectada en el inmueble y el aumento de la ocupación de la superficie a construir que, ségún su escrito, deja sus inmuebles sin apenas luz natural y les provoca un aumento de gases y ruido por las plazas de aparcamiento proyectadas.

Etiquetas
stats