Adiós a la sequía: los pantanos cordobeses vuelven a superar el 50% tras el carrusel de borrascas

Embalse del Guadalmellato | MADERO CUBERO

Un cambio en la estratosfera ha provocado que en poco más de dos semanas una provincia ahogada por la sequía esté ahora prácticamente inundada y saturada de agua. Un espectacular carrusel de borrascas ha provocado la llegada incesante de lluvias extraordinarias que han aliviado la sed que sufría el campo cordobés y la sequía que las autoridades ya habían decretado. A los embalses de la provincia de Córdoba (los que tienen más capacidad de toda Andalucía) se les veía el fondo. A finales de febrero, apenas si estaban al 29% de su capacidad. Algunos pantanos, incluso, amenazaban con bajar del 10%. Este domingo, la reserva de los embalses superó el 50%. Y subiendo.

A falta de confirmación oficial por parte de las autoridades responsables (el Gobierno central en el caso de la cuenca del Guadalquivir) la sequía en Córdoba ha finalizado. Los acuíferos están repletos, como demuestra una saturación del suelo superior al 99% que ha sido la que ha provocado que las intensas lluvias derivasen en unas escorrentías que han puesto bravos ríos y arroyos de toda la provincia. Pero los pantanos, sobre todo los que suministran agua potable a la capital y los pueblos, tienen un nivel suficiente como para dar por finalizada la extrema situación en que se encontraban.

A última hora del domingo, los embalses de la provincia de Córdoba alcanzaban el 50,5% de su capacidad. Y subiendo. El mayor embalse del Sur de España está en Córdoba. Iznájar está al 40,32%, una cifra que puede parecer baja. Pero ese 40% se traduce en 395 hectómetros cúbicos de agua. La mitad del agua de todos los embalses de la provincia de Sevilla. Y subiendo también. En los próximos días y aunque no llueva más (algo que no pasará, aunque las precipitaciones ya no serían tan intensas, en principio), a Iznájar le tiene que llegar mucha agua de un Genil que baja crecido por la provincia de Granada. Y, sobre todo, del deshielo de Sierra Nevada, donde la nieve de este año ha sido de un grosor extraordinario.

Pero que Córdoba 'solo' esté al 50,5% de su capacidad tiene otra explicación: La Breña II. Este embalse fue construido hace una década. Como Iznájar, es gigante. Pero tiene una particularidad. Para llenarse, antes tienen que rebosar Sierra Boyera y Puente Nuevo, y depositar toda su agua en un río Guadiato que desemboca en La Breña II. Tras una campaña intensa de regadío y una escasez de lluvia, La Breña II se había vaciado. Ahora, está al 33% de capacidad. Pero sus muros aguantan el meso de 274 hectómetros cúbicos de agua. Ahora mismo, salvo Iznájar solo habría un pantano en la provincia capaz de retener tanta agua: Puente Nuevo.

La cuenca del Guadalquivir es una de las más reguladas de Europa. Prácticamente, todos los afluentes del Guadalquivir tienen un embalse. Solo hay algunos arroyos descontrolados. Por eso, las abundantes lluvias de estos días no han provocado problemas graves. Los pantanos de la provincia se siguen llenando, aunque algunos han empezado ya a superar el 90% de su capacidad.

El más importante de todos los que ha llegado a esa cifra de casi llenado es el Guadalmellato. Este embalse deposita, a su vez, sus aguas en San Rafael de Navallana. Entre los dos pantanos, retienen el agua de la que bebe la ciudad de Córdoba. Además de mucho regadío. La Confederación decidió abrir el embalse del Guadalmellato cuando superó el 85%, ya que en Navallana había sitio de sobre. Pero antes de las lluvias lo volvió a cerrar.

Así, este domingo el embalse alcanzaba un nivel cercano al 92%. Aguas abajo, San Rafael de Navallana tenía un 53%. Es decir, entre ambos aún hay sitio de sobra para que siga lloviendo sin tener que abrir compuertas y expulsar caudal al Guadalquivir.

Aguas arriba hay otros tres embalses más que controlan el caudal del río grande de Andalucía: El Arenoso, Martín Gonzalo y el Yeguas. Ninguno de los tres ha tenido que abrir compuertas. El primero está al 44% de su capacidad, el segundo es el que más lleno está con un 85% y el tercero aún tiene margen con un 65%.

Al Sur, el Guadajoz tiene un único embalse a la altura de Baena, Vadomojón. Este pantano (que no puede llegar al 100% por seguridad) está ahora mismo al 55% de su capacidad, con margen también suficiente como para aguantar otro par de borrascas.

Al Norte, la situación está algo más al límite. Sierra Boyera, un embalse que estaba tan seco que se han encontrado restos arqueológicos con la sequía, está ahora al 95%. Mientras, Puente Nuevo sigue teniendo margen, tras alcanzar el 55% de su capacidad.

También más o menos llenos aparecen los embalses del Oeste de la provincia. En la zona de Hornachuelos, el Bembézar (otro de los grandes pantanos de la provincia) está al 78% de su capacidad. El Retortillo, en cambio, roza el 80%.

Etiquetas
stats