Démonos cremita (SPF)

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Las últimas investigaciones al respecto vienen a dar la razón a aquello de darse cremita justo en la orilla de la playa o al filo de la piscina, porque el protector, según dicen en 2018, hay que aplicarlo in situ; aquellas teorías de póngalo en casa media hora antes de la exposición al sol han quedado sin fundamento. Pido, por tanto, espacios playeros a cubierto y carpas de diseño con el indicativo de punto de aplicación de protector solar (PAPS).

Pataleos aparte a la obsolescencia de las sesudas recomendaciones tan seriamente asentadas, revindico la pantalla solar de calidad farmacéutica y/o cosmética como un producto básico de utilización cotidiana en verano y en cualquier época del año, porque los rayos del sol hacen estragos. Es cuestión de salud y escudo contra melanoma o cáncer de piel, en especial para la infancia y todas las personas que han de protegerse más por la delicadeza de su piel -fototipo-, medicación fotosensible, calvicie, trabajos en el exterior, etcétera.

Soy de aquellos a quienes no se le caduca el protector facial SPF, porque gasto varios al año de más de 50 (alta o muy alta). Al principio me costaba utilizar primero el sérum, luego la hidratante, después el protector solar, para terminar algo de base de maquillaje y polvos matificantes o bronceadores, pero tampoco es tanto esfuerzo, y si hay que ser prácticos, se puede prescindir de casi todo, salvo de la hidratante y el filtro solar. Ya no vivo sin sunscreen de ISDIN, Shiseido o Avène.

Un producto estrella y premiado con razón es la protección solar facial con color de ISDIN apta para pieles atópicas, sin el inconveniente de blanquear como otras pantallas solares la tez, y también libre de efectos irritantes en la zona de los ojos. Se ha convertido para mí en un básico diario, y se puede utilizar como base ligera de maquillaje, si bien no interfiere con el color habitual que empleo de la base de NARS. La web de la marca y el blog de ISDIN aclaran muchas dudas.

Las pantallas solares ayudan, pero no hacen todo el trabajo preventivo frente al daño del sol en nuestra piel, ojos, cabello. Por eso, es importante seguir las recomendaciones de los colegios de dermatólogos, oculistas y ópticos, utilizar sombrero, no exponerse al sol en horas en las que la radiación es más dañina, y saber retirarse a descansar a la sombra en busca de una bebida fresquita y una sonrisa amiga.

Nota: Las menciones a marcas y productos no llevan aparejada ninguna contraprestación.

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18 de agosto de 2018 - 02:49 h