Milagrosa agua de Abril

No importa que en Córdoba llueva poco, ni que no lo haga al gusto de todos. Existe cielo y es lo importante. ¡¡Y qué cielo!! Porque donde él esté, siempre caerá el milagro del que hoy os quiero hablar. Y más aún en esta época primaveral donde, en cualquier momento y sin esperarlo, nos pueden caer unas gotas de lluvia que nos serán provechosas, al menos para quienes deseen seguir mis consejos (los conocidos Tony-Trucos), aprovechándose de las puras aguas abrileñas…

Partiremos del conocimiento sobre la base del p.H., esa medida (o potencial del Hidrógeno o humedad) que nos transmite el grado de pureza o impureza de aquello que aplicamos sobre nuestra piel, como es la de nuestro cutis. El agua de lluvia es, además de gratuita y estar libre de todo tipo de impurezas, un producto absolutamente perfecto, por neutralidad absoluta -o p.H.7,00 para la piel del rostro, la cual podemos utilizar para limpiarlo tan bien o mejor como el más costoso de los productos para este fin.

Bien, ya tenemos la base más idónea para ello, pero faltan algunos ingredientes con la que podamos completar la loción cutánea que os recomiendo aplicaros, a la cual deberéis añadirle, a fin de efectuar una decocción, un puñito de pétalos de rosa y el jugo de unos trocitos de la planta aloe vera.

Veamos cómo hacerlo:

1º/ Apartar en un cacito medio vaso de agua de lluvia, la que previamente habréis recogido el mismo día o, como máximo, en el día anterior. Tapar (para evitar cualquier tipo de germen) y colar en un colador de tela, por si hubiera cualquier tipo de tierrilla o polvo ambiental.

2º/ Poner el agua hasta llegar a ebullición. Mientras llega a hervir, triturar en la batidora un pequeño ramal de aloe vera, tan abundante en muchas balconadas cordobesas. Colar y añadir el jugo resultante al agua. Después, añadirle los pétalos de rosa.

3º/ Dejar hervir un minuto y retirar del fuego definitivamente, hasta quedar temperado.

5º/ Ya temperado y lejos del fuego, añadirle entre tres-cuatro gotas de alcohol de farmacia de 90º, para que abra los poros y a fin de que penetren las bondades desprendidas de los pétalos de rosa en mezcla con el aloe vera. Finalmente, pasarlo al frigorífico, para que enfríe bien, siempre en vaso o tarro de cristal, sin olvidar taparlo con papel de aluminio, dejándolo reposar 24 horas o, cuando menos, 12.

Ahora ya tendremos preparada y dispuesta para su uso una loción cutánea relajante, tonificante y perfecta para todo tipo de de piel, además de, en cierta medida, saludable, sobre todo si existen forúnculos, granitos, exfoliación o desecamiento inapropiado en la cara. Solamente basta aplicarlo de igual forma a cómo lo haríais con un tónico manufacturado y en mezcla con otros potingues sintéticos (que para nada os resultarán mejores al de este preparado que os recomiendo descubrir por vosotras/os mismos en casa), pero recién hecho, con los mejores ingredientes y al alcance de la mano.

Como os sobrará producto, reservarlo para otros días, no más  de tres o cuatro, siempre tapado perfectamente en frigorífico. Os lo podéis aplicar bien por la mañana o por la noche. No importa.  Y, en cualquier caso, de estar maquilladas, no olvidar desmaquillaros con anterioridad con el desmaquillante habitual y más apropiado a vuestro tipo de piel facial, bien sea cutis seco, graso o mixto, para finalmente aplicaros este tónico en base a pétalos de rosa, aloe vera y agua de lluvia primaveral.

Os aseguro que os resultará un tónico milagroso, seguramente que por contener agua del bendito cielo cordobés. O así lo intuyo anticipadamente, amigas y amigos lectores, a pesar de cuantos males no abruman a todos en estos caóticos tiempos que padecemos.

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12 de abril de 2016 - 07:00 h