El Real Madrid

En 1897 nace en Madrid el "Foot-ball Sky", que jugaba por los campos de la Moncloa. De una escisión del "Sky" (el "New Foot-ball Sky Club")  el 6 de marzo de 1902 aparece en escena el Madrid Football-Club. Así se desprende de una revista deportiva de aquella época, el Heraldo del Sport, que destaca la rivalidad entre el viejo Sky y el nuevo Madrid. El primer presidente de la entidad –blanca desde su estatuto fundacional- fue el catalán Juan Padrós, impulsor junto a su hermano Carlos Padrós y el mítico alcalde de la capital Alberto Aguilera, de la Copa Coronación de Alfonso XIII que luego mutara en Copa del Rey. Precisamente Carlos Padrós fue el árbitro del primer partido amistoso del club, que se celebró junto a Las Ventas y que suscitó cierta expectación en la capital. El Heraldo del Sport de ese marzo de 1902 se escandalizó: "lo que más intranquiliza a aquellos pacíficos ciudadanos, con su bombín sobre una oreja y la pañosa de color de ala de mosca sin embozar, es que los "chalaos" aquellos utilizan una indumentaria escandalosa: van en camiseta y llevan calzoncillos cortos".

Tres años tardaron los blancos en lograr su primer título. El 18 de abril de 1905 un gol de Manuel Prast les permite conquistar en el campo de Tiro de Pichón de la capital la Copa ante el Athletic. Repite éxito durante otros tres años seguidos, en los que nace la rivalidad con el conjunto vizcaíno (de hecho, en 1908 boicoteó el Athletic la competición). La siguiente década no fue tan prolífica. En esos años debuta Santiago Bernabéu como jugador (durante tres lustros compitió de merengue) y destaca sobre todo el galo René Petit. Alcanza el Madrid los 450 socios y se muda a la calle  O'Donell ,a un campo con capacidad para 5.000 almas. Entrenaba al equipo el británico Johnson y conquistan ‘únicamente’ en ese periodo la Copa de 1916 al Arenas.

El 9 de junio de 1920 la Mayordomía de Su Majestad le concede el título de Real. Tras el subcampeonato en la primera temporada de la historia (28-29)  fichan en 1930 por unos 900 euros –un dineral entonces- al legendario portero Ricardo Zamora, que jugaba en el Espanyol. Zamora, junto a Ciriaco y Quincoces, fue clave en la consecución del primer título liguero en 1932. Juegan por aquel entonces ya en Chamartín, un campo con capacidad para 16.500 personas y, aunque parezca ahora extraño, era aquel Madrid un club con más problemas anotadores que defensivos, según la prensa de la época. En esa década llegan dos copas más antes de que la Guerra paralice España.

En la Copa del 43 terminó de definirse la rivalidad más enconada del fútbol nacional. Se medían en semifinales Barcelona y Real. En la ida, disputada el 6 de junio, el Barça ganó 3-0 en medio de una "organizada y cacareada pita" según la prensa madrileña, que se encargó de calentar el partido de vuelta. En él el Madrid fue un vendaval: 11-1. Un cronista catalán redactó en el diario La Prensa: "Ya hemos dicho que el Barcelona no jugó ni bien ni mal. No existió. No se le vio en toda la tarde: Era lo mejor que podía pasar en aquellas circunstancias (…) a costa de perder Madrid y el Madrid aquella fama de caballerosidad de que tanto y tantas veces nos hablaban esos cronistas de gran renombre y prestigio". El periodista que escribió esto perdió su título por su contundencia. Su nombre: Juan Antonio Samaranch. Aquí surge la enemistad periodística-futbolística que aún dura (y que ensombrece el panorama nacional de este deporte) entre ambas ciudades.

Bernabéu, ya presidente, inaugura el Nuevo Chamartín en el 47. Se cuece el mejor Madrid de todos los tiempos aunque en esa 47-48 terminara en el puesto 11 y a seis jornadas del final ocupara puesto de descenso.

Imposible resumir en pocas líneas el Madrid de los 50. Cinco Copas de Europa, futbolistas como Di Stéfano, Gento, Kopa, Puskas… The Times dejó escrito en el 60 tras el 7-3 de Glasgow al Eintracht que aquel equipo "se paseaba por Europa como antaño los vikingos, arrasándolo todo". Para muchos, fue aquél junto con el Brasil de Pelé el mejor equipo de todos los tiempos. Cuatro ligas y la primera Intercontinental (la del 60 al Peñarol) completan la mejor década de su legendaria historia. En el 66 el Madrid Yé-yé de Miguel Muñoz conquista en Bruselas ante el Partizan la sexta Copa de Europa merced a un tanto de Serena.

Durante los setenta su absoluto dominio en España (seis Ligas) no encuentra refrendo en Europa. Mítica fue la remontada en el 76 al Derby County post-Clough (4-1;5-1), pero en ese periodo únicamente es capaz de alcanzar la final de la Recopa 70-71, donde cae ante el Chelsea en Atenas.

1978 supone un antes y un después para el madridismo por la muerte de su eterno Bernabéu. Toma las riendas sorprendentemente Luis de Carlos –el esperado era el sefardí Saporta- quien dos años después asiste en el estadio que ya lleva el nombre de su predecesor como presidente a una final de Copa única e irrepetible. Padre contra hijo. Real contra Castilla (que había dejado fuera entre otros a Real Sociedad y Athletic). Ganan 6-1 los grandes en mitad de un ambiente festivo.

Al año siguiente volvió el Real a disputar una final de Copa de Europa. Fue en París, pero un gol de Kennedy tras fallo claro de la defensa blanca en un saque de banda les dejó con la miel en los labios.

Los ochenta son los años de la Quinta del Buitre y de las remontadas. De la furia de Juanito y los cabezazos de Santillana. Tal vez un fútbol menos estético que el actual, pero que llegaba más a la grada y que hacía que la Castellana fuera un infierno –los noventa minutos ‘longos’ célebres- para el rival. Dos Uefas consecutivas –ante Videoton y Colonia- y cinco ligas de récords avalaron la leyenda de los Míchel, Butragueño, Gordillo, Buyo y Hugo Sánchez. A esa generación únicamente le faltó una ‘orejona’.

En los noventa el madridismo vivió de todo. La traumática pérdida del genial Juanito, el 5-0 de Milán, las dos ligas que se les escaparon en Santa Cruz ante el Tenerife… pero también la irrupción de Raúl y Casillas y la consolidación de otro grupo de leyenda –Mijatovic, Suker, Redondo, Hierro…- que consigue la anhelada séptima Copa de Europa (primera Champions) ante la Juve y, dos años después, la octava en la final fratricida de París frente al Valencia.

Al Madrid le nombran mejor club del siglo XX y su nuevo presidente Florentino Pérez –que releva a Lorenzo Sanz- lo celebra reuniendo una constelación de estrellas difícilmente igualable. Ronaldo, Roberto Carlos, Figo, Beckham… y Zidane. El francés fue el autor en 2002 de uno de los goles más bellos de todos los tiempos que sirvió además para que los merengues derrotaran al Bayer Leverkusen y alzaran su novena Copa de Europa en Glasgow. La orquesta la dirigía Don Vicente del Bosque.

Tras una convulsa época bajo el mando de Ramón Calderón, el constructor Fernández retoma las riendas en 2009 y contrata a un jugador –Cristiano Ronaldo- y un entrenador –José Mourinho- que consiguen romper con años de hegemonía culé en España. Así en 2011-2012 consiguen la Liga batiendo un registro histórico de puntos (100) y goles (121). Eso sí, tuvo que ser el sucesor de ‘Mou’, Ancelotti quien conquistara la no menos suspirada ‘décima’. El pasado mayo, un gol de Sergio Ramos privó de la gloria al Atlético de Madrid en el último instante de la final de Lisboa.

Este año ya han ganado uno de los pocos trofeos que le faltaban: el Mundialito en Marruecos a San Lorenzo.

De manera muy resumida, esta es la historia de una entidad que cuenta –entre otros títulos- con diez Champions, tres Intercontinentales, dos Uefas, 32 Ligas y 19 Copas. El palmarés más exitoso del Mundo.

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22 de enero de 2015 - 02:12 h
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