PISA, torres o informes inclinados y viceversa

Habrán escuchado hablar del famoso "Informe PISA" cientos de veces en los medios de comunicación y algunos de ustedes no tendrán ni idea de qué es. Ni tienen por qué, por otra parte. Se trata de un estudio de evaluación de conocimientos (este año ha tocado Matemáticas, lectura y Ciencias) en el que participan estudiantes de 65 países de todo el mundo. No vamos a entrar en la idoneidad de la evaluación, pero como evaluación que es merece, como mínimo, unos minutos de atención.

España siempre sale mal parada. En un momento se le puede echar un vistazo a la comparación entre las autonomías  y la comparación de nuestro país con respecto a los demás. En esta última y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, el gobierno intenta demostrar que, a pesar de los recortes, todavía se gasta demasiado en educación. Según sus cuentas, aún pueden recortar 20 mil euros por alumno, aproximadamente un 25%. Temblad, bellacos.

Los países que parten la pana son Corea, Japón, Finlandia y Estonia. Hay muchas diferencias entre el sistema educativo español y el de estos países. Para mí, la más importante radica en la importancia que le da el gobierno (y por ende la sociedad) a la figura del docente. En estos cuatro países los maestros son la flor y la nata. Es decir, los mejores quieren ser docentes. En Finlandia, por ejemplo, la figura del maestro de primaria es la base de su éxito. La gente más capacitada sueña con ser maestro de primaria, porque saben que su papel será fundamental en las generaciones venideras. Saben que están modelando su país. Son conscientes de la belleza de su trabajo y su prestigio no es comparable al de ninguna otra profesión. Y además, como son los mejores son los que más cobran. El dinero, piensan los finlandeses y los demás países punteros, no puede ser la causa de que un futuro gran maestro elija otro camino. Con Corea, la líder indiscutible, pueden darse los mismos argumentos y uno más: su competencia con Japón. Los coreanos saben que si quieren competir con su histórico enemigo, ahora solo rival, tienen que mejorar la educación de los nipones.

Sin embargo, lo que a mí más me ha interesado son las diferencias tan grandes, a priori, dentro de España. Los navarros, castellano-leoneses y madrileños son los gallitos de las clasificaciones, donde se hunden extremeños, murcianos y baleares. Una pizca más arriba estamos los andaluces, aún por debajo de la media del país. A la vista de estos datos pensé en buscar en la red los exámenes de selectividad de estas comunidades. Al principio tuve un poco de miedo…si estos tíos son tan listos, lo mismo ni sé resolver yo esos ejercicios, pensé. No obstante, cuando tuve las pruebas delante pude comprobar que sí, que son más difíciles, pero solo una pizca, al menos en las disciplinas de Física y Química. Por tanto, aunque cuantitativamente y a la vista de las gráficas parezcamos analfabetos al lado de los norteños, ya no digamos si nos comparamos con los coreanos, puede ser que cualitativamente las diferencias no sean tan notables. Es más. Si a los navarros, por ejemplo, no los volvieran locos con tanto cambio en el sistema educativo, lo mismo estarían a la par que los japoneses, vaya usted a saber.

No salí descontento de mi encuentro con el informe PISA en líneas generales, cuando además parece que la mejoría de España en Ciencias es estable y mayor que en las demás materias. Botella medio llena...habrá que pedir otra para celebrarlo.

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11 de diciembre de 2013 - 01:01 h
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