Háblanos sobre tu profesor más peculiar

Queridos cordopolitas, hoy quiero pediros vuestra colaboración. Me gustaría que utilizarais los comentarios de esta entrada para hablarnos sobre los recuerdos que tenéis sobre las anécdotas con profesores de las que fuisteis protagonistas. Aquel profesor que os gritaba y os llenaba toda la mesa de salivajos, aquella vieja maestra a la que se le salía la dentadura postiza al hablar, aquel que se creía un sabio de su materia y se equivocaba cada dos por tres... cualquier recuerdo curioso nos vale para recordar nuestra época estudiantil.

Para romper el hielo me acuerdo de aquel catedrático que presumía de vestir a la última, pero que era tan bajito que las corbatas no sólo le superaban la altura del ombligo, sino que le colgaban entre las piernas como si fuera un badajo. También tuve un profesor de Matemáticas que, de vez en cuando, decía "¡Poonnnnn!" y que hasta mediado el curso no advertimos que lo que hacía era reñirme por hablar con mi compañera de pupitre, queriendo decir "¡Japóoonnn!". También sufrí a toda una catedrática de Física que llegaba tarde cinco minutos todos los días, excusándose de que el tren llegaba a esa hora, y que, sin embargo, daba ejemplo de puntualidad no dejando entrar a nadie a clase que llegara un minuto después que ella. Más recientemente, ya de docente, tuve una compañera un poco cortita y que, harta de mis comentarios sarcásticos sobre su nula capacidad, se dirigió a mí diciéndome: "Oye, que yo no soy tan tonta como tú piensas...solo un poco".

Es vuestro turno. No seáis malos y no deis muchas pistas, ni por supuesto nombres. Se trata de reírnos un rato y recordar viejos tiempos. ¡Ánimo!

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Publicado el
30 de abril de 2014 - 02:13 h
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