"Antes de que reviente todo"

.

Gianni Vattimo es un filósofo italiano de vuelta de todo capaz de darle a El País un titular antológico: "Lo único que quiero es morirme antes de que reviente todo". Octogenario, activista, católico y homosexual fuera del armario, Vattimo es uno de esos filósofos italianos en peligro de extinción a los que ya hacemos más caso en España que en su propio país, pero que está ya de vuelta de todo.

Vattimo, como escribe Daniel Verdú, también es un seductor capaz de dar al periodista un titular con el que abrir su entrevista y que se convierta en una de las noticias más leídas del día. Pero lanza un mensaje con una enorme carga de profundidad:

"Hoy, ser comunista o no es más importante que ser gay, que no significa casi nada.

PREGUNTA. ¿A qué se refiere?

RESPUESTA. Si me defino comunista es porque tengo algunos ideales de sociedad. Si me defino gay... bah... es solo porque me gustan más ciertos objetos sexuales que otros".

Para rematar: "Marx y Dios han muerto". Vattimo, católico, homosexual y comunista. Y filósofo que ya no cree ni en Heidegger.

El siglo XXI era esto, el desengaño y el triunfo del individuo sobre el colectivo. Una mercantilización de los sentimientos (es más importante cómo me vean y qué dirán de mí, que lo que podamos conseguir entre todos aunque se invisibilice al individuo), una especie de capitalismo sentimental con escaso rostro humano.

Vattimo tiene más de ochenta años y aunque achacoso no nos sobrevivirá mucho. No verá la Italia que gobernará y dejará Salvini (ha sufrido la de Berlusconi), ni la Europa que llegue después de Merkel. O lo que ocurrirá con un Reino Unido post Brexit. Nadie sabe que ocurrirá, pero todo apunta a eso, que parece que va a reventar todo.

"Sí, los nacionalismos son una reacción de rechazo al futuro", concluye. Y ahora están más fuertes que nunca.

Etiquetas
Publicado el
28 de junio de 2019 - 23:11 h