Mediterráneamente

España es, con diferencia, el país donde más se han disparado los contagios de coronavirus en esta segunda ola. También es el país donde más se usa la mascarilla. Parece extraño, pero es así. Y motivos hay.

Para empezar, España, a diferencia de muchos países europeos, ha permitido el ocio nocturno. Han abierto de madrugada bares, restaurantes y discotecas. La inmensa mayoría ha cumplido con las medidas de seguridad establecidas por las autoridades sanitarias (que tampoco han sido muy exigentes). Aún así, los contagios se han disparado.

A nadie puede sorprender que cuando cualquiera de nosotros se toma una copa empieza a relajarse. Cuando se toma dos se relaja algo más. Y cuando lleva unas cuantas encima no hay medida de seguridad que valga. Somos mediterráneos y nos encanta dar besos y abrazos, todo lo que no hay que hacer para evitar contagios. Y la verdad es que nos lo han puesto a huevo.

Vale, somos mediterráneos. Pero, ¿y en el resto de países? Pues ni Italia ni Francia han abierto el ocio nocturno. Tienen más contagios, sí, pero no tantos. Y parece que nos llevan algo de ventaja con ese gran elefante que está en la habitación: ¿qué va a pasar con los colegios, institutos y universidades?

Italia ya ha anunciado que va a contratar a muchos más profesores y que va a instalar aulas donde pueda. Para ello, los ayuntamientos están cediendo inmuebles. En España de momento no se conoce el número de profesores extra que podrán entrar para garantizar aulas con pocos alumnos. Y eso de tener clase fuera de los colegios parece palabra de Satanás.

Definitivamente, no somos tan mediterráneos como creemos. Al menos de momento.

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Publicado el
14 de agosto de 2020 - 21:09 h
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