Destino tercer mundo

"Aunque el detonante ha sido el estallido de la burbuja inmobiliaria, la verdadera causa de que España haya caído en un pozo cuyo fondo no hemos tocado y, peor aún, no se perfile ninguna escapatoria, es que no producimos ya nada. En los últimos 30 años, hemos asistido a un escrupuloso proceso de desmontaje de toda nuestra industria (y de la agricultura) como paladines de la globalización. Algo que todos los países occidentales sufren, pero que ninguno ha celebrado como el nuestro. Todo lo que consumimos viene de mercados exóticos, de China, India, Bangladesh, Vietnam, Egipto…"

España, destino tercer mundo

Ramón Muñoz

Uno no es que ande sobrado de optimismo, la verdad. Y menos cuando se topa con Enric González en JotDown. Ya está. Dice el tito Enric que nos leamos a Ramón Muñoz, que así se nos hace innecesario echarle cuentas a la prima de riesgo, a la bolsa, a los suplementos de color salmón de los periódicos de domingo y a las tertulias de tantos economistas que nos dicen, más o menos, cómo va a ir la economía. Evidentemente, me puede la impaciencia. En internet, no os diré dónde, pillines, ya me he topado con capítulos enteros del libro de Ramón Muñoz. Y sí, el libro es tan terrorífico a la par que sensato que produce escalofríos.

Insisto, uno no es que ande sobrado de optimismo. Pero es que antes de leer al tito Enric habíamos entrevistado a Julio Anguita. ¿Qué puede ser peor ya, Julio? Le preguntábamos. ¿Que qué puede ser peor? ¡El hambre!, contestaba. Y mientras lo hacía levantaba las manos y la voz. ¡El hambre! ¡El hambre! Joder. Esa respuesta se me estuvo repitiendo todo el día. La entrevista había quedado muy bien. Profesionalmente estábamos muy contentos. Pero yo me había quedado sonado. Vuelvo a insistir, uno no es que ande sobrado de optimismo y muchas de las cosas que nos dijo Anguita las intuyo, también las he leído, algunas las sostengo y las he escrito también, y ese catastrófico final a esta historia pues casi que también me lo huelo. Quizás la vehemencia y la seguridad de un Anguita que predijo de Europa lo que hoy está pasando fue lo que me impactó. Quizás.

Los domingos son, quizás también, mis días más optimistas. Procuro descansar y hacer vida feliz. Casi siempre lo consigo. Este también (a pesar del infame partido del Córdoba CF). Por la noche, siempre que puedo, veo el programa de Jordi Évole. Este lo hice. Y claro, salió ese señor valenciano, director de servicios sociales, hablando de ¡el hambre, el hambre! Y zas, zas y zas.

"Los mercenarios del optimismo, como yo les llamo porque trabajan a sueldo de los que verdaderamente mandan y han arruinado al país, les han estado contando, y aún hoy lo siguen haciendo con total impunidad, que de ésta también saldremos. Y claro que vamos a salir, pero empobrecidos hasta unos niveles que no se recuerdan desde los años 50, con varias generaciones perdidas, trabajo escaso y mal pagado, y unos jubilados que van a ver esfumarse sus cotizaciones y sólo podrán aspirar a pensiones mínimas de caridad"

España, destino tercer mundo

Ramón Muñoz

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Publicado el
11 de diciembre de 2012 - 03:29 h
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