Ha nacido una estrella

Aún resuena en mí la voz llena de matices y de tonalidades de Silvia Pérez Cruz. La descubrí hace un par de años gracias a la inquietud de Manuel Pérez, quien fuera el maximo exponente municipal en la defensa de la búsqueda de la Capitalidad. Hace un año, animé al actual director del Gran Teatro, Juan Carlos Limia, a que la trajera a Córdoba para el Festival de la Guitarra. Me contestó que estaba en cartera y que más pronto que tarde recalaría en Córdoba, y así ha sido.

Ayer, un recuperado y desaprovechado Teatro Góngora al que últimamente solo había asistido acompañando a mis alumnos a las actividades educativas organizadas por el ayuntamiento desde hace ya unos 25 años impulsadas por mi maestro Pedro Roso, tuvo ocasión de recibir  a esta personal artista dentro de una nueva edición de Cosmopoética, algo más azul, pero que ha recuperado el nivel deseado (un acierto de Juan Miguel Moreno recuperar el trabajo de "El Dispensario").

El público, heterogéneo, era mayoritariamente de edad media alta, de contrastados hábitos culturales. Pude conversar con Juan Carlos Hens, exdelegado de cultura de la época en que se creó la Orquesta de Córdoba, y que ahora está al frente de la asociación de amigos de esta institución cultural, luchando contra las amenazas que se vienen vertiendo sobre su continuidad y que ha provocado que este próximo domingo se vaya a celebrar un concierto en la calle para llamar la atención de la ciudad.

Las "bombas" musicales de Silvia no evitaron que reflexionara qué le ha pasado a esta ciudad en los últimos cuatro años. Ahora que he recibido la invitación de Cordópolis de recuperar el blog rememoro mi "Taberna Fantástica" de "El Día de Córdoba" iniciada en la campaña electoral de 2011. Córdoba aspiraba a ser Capital Cultural en 2016 y la izquierda clásica con Aguilar-Ocaña-Blanco ocupaba Capitulares. Cuando termina el mandato de Nieto, la ciudad parece seguir noqueada tras haber perdido aquella oportunidad y aquel proyecto no ha tenido continuidad ni relevo.

Por eso, cuando ayer tantas sensaciones y personas me recordaban la Córdoba que ya no será, entendí que esta segunda etapa de "La ciudad desnuda" debía intentar ser un verso libre en las cercanías de una nueva campaña electoral donde la derecha opta a un segundo mandato definitivo y la izquierda parece en plena metamorfosis, condicionadas, ambas, por personajes de melena blanca o coleta que parecen contar con el beneplácito general. La antipolítica convertida en la única opción.

Como en las distintas versiones de "Ha nacido una estrella", de la que siempre destaco la de Wellman con March, Gaynor y Menjou de 1937, la llegada al éxito provoca el descenso al infierno del olvido de quien hasta ahora ocupaba ese preferente lugar. La ciudad espera escéptica conocer si en mayo de 2015 el gobierno municipal verá florecer una nueva opción ilusionante o si seguirá sobreviviendo como pueda, enredada en proyectos y maquetas que se suceden unos a otros sin convertirse en realidad. La ciudad sigue desnuda como el emperador y aqui estaremos para decirlo voz en grito.

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2 de octubre de 2014 - 08:02 h